América Latina y el Caribe

  • Ecuador aprobó ingreso de transgénicos para investigación

    Tania Orbe

    14/06/17

De un vistazo

  • Medida está incluida en ley de agrobiodiversidad que demoró cinco años en aprobarse

  • Movimientos indígenas y ambientalistas se oponen al ingreso de OGM pero ley ya entró en vigencia

  • Reglamento para investigación científica con transgénicos quedaría listo en 90 días

[QUITO]  Ecuador aprobó el libre ingreso de semillas y cultivos transgénicos para fines de investigación. La medida ha creado controversia en medios políticos y científicos porque el artículo 401 de la Constitución declara al país libre de cultivos y semillas modificadas genéticamente.
 
La autorización está contenida en la Ley Orgánica de Agrobiodiversidad, Semillas y Fomento de la Agricultura Sustentable, aprobada (1 de junio) por la Asamblea Nacional tras 5 años de discusión.
 
La normativa pasó por dos debates legislativos y un veto parcial del expresidente Rafael Correa, quien solicitó dejar sin efecto la prohibición de importar semillas y cultivos transgénicos cuando se trate de investigación.

“El país puede investigar pero hace falta un marco legal general que garantice la bioseguridad”.

María de Lourdes Torres, Universidad San Francisco de Quito

 
El respectivo reglamento de la ley de semillas, que establecerá los requisitos y normas de bioseguridad para desarrollar investigación científica, debe estar listo en 90 días. Sin embargo, la ley ya entró en vigencia desde el 8 de junio, cuando fue publicada oficialmente.
 
Varias organizaciones ambientalistas y de movimientos indígenas suscribieron una carta (31 de mayo) en la que declaraban la inconstitucionalidad de la medida, aunque no tuvieron eco legal. La única manera de derogarla, sería mediante consulta popular, algo bastante improbable.
 
Ricardo Zambrano, presidente de la Comisión de Soberanía Alimentaria en la Asamblea, explicó a SciDev.Net que esta ley reconoce la ‘validación’ de transgénicos foráneos que ya se comercializan dentro del país. “Posibilita mejorar el rendimiento y vigor de los recursos fitogenéticos propios y/o domesticados en el país”.
 
Para María de Lourdes Torres, docente de biotecnología de la Universidad San Francisco de Quito, “hay una contraposición política, la nueva ley confunde más a la población. El país puede investigar pero hace falta un marco legal general que garantice la bioseguridad”. Puntualiza que la nueva ley de agrobiodiversidad no contempla cómo se hará el control de los transgénicos que ingresen.
 
El artículo 57 de la nueva ley estipula que, de identificarse el uso o ingreso ilegal de semillas, “se procederá de oficio con su decomiso, destrucción e incineración; así como la cancelación definitiva del registro respectivo”, pero nada más.
 
Para Jenny Ruales, investigadora de alimentos funcionales de la Escuela Politécnica Nacional, la idea de proteger las semillas es buena pero su propagación no debe quedar en manos de todos, menos de los campesinos si no tienen la capacitación técnica para su manejo. “Para la investigación, esta ley es un avance pero en cuanto a la propagación es un retroceso que puede significar grandes pérdidas económicas para los agricultores”, comentó a SciDev.Net.   
 
Torres considera que antes que los transgénicos el país debe normar la calidad de sus productos alimenticios primarios y procesados. “Hay un desconocimiento general y un uso indiscriminado de químicos y fertilizantes por los agricultores”, subrayó. 

Enlace a la Ley Orgánica de Agrobiodiversidad, Semillas y Fomento de la Agricultura Sustentable