América Latina y el Caribe

  • Canal podría convertir lago Nicaragua en ‘zona muerta’

    Paula Leighton

    09/01/15

De un vistazo

  • El dragado podría remover sedimentos que contienen contaminantes y materia orgánica

  • Esto podría reducir la calidad del agua y los niveles de oxígeno, matando peces y creando una ‘zona muerta’

  • Se ha instado al gobierno a trazar una nueva ruta para el canal al norte del lago

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[[SANTIAGO] El Canal Interoceánico que cruzará el lago Nicaragua podría matar la vida existente en este vasto cuerpo de agua y causar otros serios efectos en el ambiente y la economía del país, a menos que se pongan en marcha salvaguardas, advirtió un panel internacional de expertos independientes.
 
La Academia de Ciencias de Nicaragua (ACN) convocó a expertos en biodiversidad, ingeniería e hidrología de la Red Interamericana de la Academias de Ciencias (IANAS) y del Consejo Internacional para la Ciencia – Oficina Regional de América Latina y el Caribe (ICSU-LAC), quienes advirtieron que el proyecto debe “minimizar las consecuencias adversas no intencionadas” que podrían ocasionar daños económicos, ambientales y sociales.
 
Debido a la escasa información públicamente disponible de parte del gobierno nicaragüense y de HKND, la empresa china a cargo de construir el canal, el panel buscó identificar “las principales preguntas técnicas y científicas”, con el fin de “contribuir a un debate público y transparente”, dice a SciDev.Net Jorge Huete-Pérez, vicepresidente de la ACN.
 
El agua del lago Nicaragua, el de mayor superficie en América Central, actualmente se emplea para consumo humano, riego y “otros servicios ecosistémicos esenciales para la economía nicaragüense”.
 
El lago es particularmente vulnerable debido a su baja profundidad, 12,5 metros en promedio, y está expuesto a la acción de vientos que impulsan la suspensión de los sedimentos.
 
La construcción del canal, que se inició el mes pasado, requerirá que el lago sea dragado para llegar a una profundidad de 30 metros a lo largo de 105 kilómetros. Esto, junto con su mantenimiento y el tráfico, reducirá en forma considerable la calidad del agua y podría arruinar la utilidad del lago, dice un resumen de las conclusiones del taller sobre los aspectos científicos y técnicos asociados al canal, que se realizó en Managua el 10 y 11 de noviembre.
 
“Se necesitan medidas de protección especiales para conservar la buena calidad actual del agua”, dijo el panel, que incluyó a científicos de Brasil, Chile, Jamaica, México y Estados Unidos.
 
Riesgos para la calidad del agua
 
En particular, el panel advierte que los trabajos del canal liberarán al agua contaminantes y nutrientes contenidos en los sedimentos del lago. Esto podría reducir la calidad del agua y afectar su rica biodiversidad, debido a la menor penetración de luz.
 
El alza en los niveles de oxígeno de los sedimentos del fondo también podría conducir a un aumento de las cianobacterias, que producen toxinas que podrían volver el agua inapta para ser bebida.
 
“Los impactos sobre el agua y los sedimentos preocupan debido a que el lago Nicaragua es uno de los lagos tropicales más importantes del mundo, con enorme valor ecológico, ambiental y económico”, dice el documento.
 
Los trabajos podrían incluso crear una ‘zona muerta’: un área del lago sin vida acuática, alertan los científicos.
 
Asimismo, es probable que el material dragado del lecho del lago contenga contaminantes que incluyan metales, petróleo y grasa, con implicancias sobre la forma en que estos serán desechados o reutilizados.
 
De especial preocupación es la presencia de mercurio, que se ha diseminado desde el lago Managua, un cuerpo de agua conectado con el lago Nicaragua, así como la filtración de pesticidas y fertilizantes usados en la agricultura local. Esto debiera ser continuamente monitoreado durante el dragado.
 
En el lago Managua se han vertido aguas sin tratamiento durante décadas. Específicamente, una empresa química causó una contaminación masiva de mercurio al descargar toneladas de este elemento químico durante la década de los 70 e inicios de los 80. 
 
“La biodiversidad de una nación es un factor de su capital natural, cuya pérdida es irreparable”, dice el documento. “Un proyecto de la escala del Canal Interoceánico puede causar impactos directos e indirectos sobre la biodiversidad. Estos impactos deben ser anticipados, monitoreados y/o mitigados antes, durante y después de la construcción del canal”, precisa.
 
Desvío de aguas

Una de las principales preocupaciones es si habrá suficiente agua para uso doméstico, agrícola e industrial, considerando que la propuesta considera construir un lago artificial de 395 km cuadrados, el lago Atlanta, necesario para proporcionar energía a las esclusas del canal. Esto requerirá grandes cantidades de agua desde el lago Nicaragua.
 
Los ríos San Juan y Punta Gorda, que desaguan desde el lago Nicaragua hacia el Mar Caribe, también serán despojados de millones de metros cúbicos de agua al día, dicen los científicos.
 
El documento insta al gobierno a considerar una ruta alternativa que podría rodear el lago Nicaragua por el norte, lo que “permitirá que el canal reciba agua tanto desde el lago Nicaragua como del lago Managua sin contaminar estos indispensables cuerpos de agua”.
 
Aunque su construcción sería más larga y más cara que la del plan existente, “a largo plazo sería más barata, considerando los costos de mitigar los potenciales daños ambientales de la actual ruta”, dice Mary Kalin Arroyo, miembro del panel e investigadora en biodiversidad de la Universidad de Chile.
 
Representantes del gobierno, HKND y la empresa encargada de evaluar los impactos ambientales del canal declinaron la invitación a participar en el taller de noviembre pasado, dejando muchas de las preguntas del panel sin respuesta.
 
“Esto es lamentable, pues habría sido una instancia para iniciar un diálogo sincero con la comunidad científica”, dice Kalin Arroyo.
 
HKND recibió una concesión de 50 años en 2013 para construir y operar la ruta navegable de 278 km que conectará los océanos Pacífico y Atlántico. El costo estimado de construcción es de US$50 mil millones.
 
La Comisión del Gran Canal de Nicaragua, que representa al gobierno en asuntos relacionados con el proyecto del Canal, no  respondió a las solicitudes hechas por SciDev.Net para hacer sus comentarios.


Enlace al informe resumen del taller (en inglés)

 
Resumen de las Conclusiones del Taller (en español)

 
La versión original de este artículo se publicó en la edición global de SciDev.Net