América Latina y el Caribe

  • Desechos de caña de azúcar podrían ser fuente de etanol

    Fabíola Ortiz

    15/05/14

De un vistazo

  • El hallazgo de mecanismos de las paredes celulares de polisacáridos podría triplicar la producción de etanol de caña

  • El descubrimiento permitiría aprovechar el bagazo y la paja de la caña, avanzando a energía de segunda generación

  • Sería posible también aplicarlo a la generación de etanol con maíz y otras gramíneas

[RÍO DE JANEIRO] Científicos brasileños del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología del Bioetanol (INCT) han descubierto mecanismos de las paredes celulares de polisacáridos que podrían triplicar la producción de etanol de caña de azúcar al aprovechar el bagazo y la paja.
 
El hallazgo, publicado en junio de 2013 en BioEnergy Research, se presentó durante el Simposio Brasil-China para la Colaboración Científica (15-18 de abril), y representa un avance hacia la obtención de etanol de caña de segunda generación (2G), es decir, aquel fabricado a partir de materias primas que no son fuentes alimenticias.

“Cuando logremos desarrollar una tecnología para extraer etanol de la gramínea de caña, podemos sobrepasar a otras plantas energéticas. Esta tecnología  puede favorecer la reducción de la dependencia del petróleo”.

Marcos Buckeridge

Marcos Buckeridge coautor del estudio y coordinador del INCT, avizora que en 2018 el país tendrá los conocimientos científicos para la fabricación a gran escala de etanol 2G de caña.

Esta es una importante fuente energética en el mundo y puede cultivarse en climas tropicales como Brasil, países africanos, porciones de Asia y sur de los Estados Unidos. Actualmente solo se utiliza la sacarosa del jugo de caña, lo que según Buckeridge representa un tercio de la biomasa.

“Hay gran potencial para la producción de etanol si utilizamos toda la energía de la planta. El bagazo y la paja son los otros dos tercios. Así, podríamos triplicar la producción de etanol”, argumenta a SciDev.Net el científico, que coordina 33 grupos de investigación en todo el país.

Uno de los factores limitantes es la extracción de energía de los enlaces químicos en los polisacáridos de la pared celular vegetal.

El equipo del INCT logró develar algunos mecanismos que hacen que las paredes celulares de la caña sean resistentes a la hidrólisis enzimática, una reacción química catalizada por una enzima que utiliza el agua para romper las moléculas. 

Los científicos brasileños ya conocen exactamente cada polímero y cómo se estructuran en la arquitectura de la pared celular.

“Si conocemos la pared celular, las enzimas y sus mecanismos, podemos dar un triple salto en la ciencia”, subraya Buckeridge.

Agrega que “si logramos hacerlo con la caña, podemos hacerlo con el maíz y otras gramíneas usadas para generar bioenergía en el mundo”.

“Cuando logremos desarrollar una tecnología para extraer etanol de la gramínea de caña, podemos sobrepasar a otras plantas energéticas. Esta tecnología puede favorecer la reducción de la dependencia del petróleo”, señala.

Elba Bon del Laboratorio Bioetanol de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), asegura que este hallazgo es un paso más rumbo a la tecnología 2G.

“El conocimiento de cómo la  pared celular se estructura es importante y puede repercutir en la tecnología. Estas informaciones pueden generar pequeños logros, pero a nivel industrial pueden ser grandes”, dice a SciDev.Net.

Sin embargo, para Bon, el desarrollo de la tecnología abarca otros enfoques, no solo el estudio de paredes celulares, sino también de mezclas enzimáticas y pretratamientos avanzados de biomasa. 

Enlace al resumen del artículo en BioEnergy Research