América Latina y el Caribe

  • Eventos climáticos extremos marcaron 2015 en la región

    Paula Leighton

    24/08/16

De un vistazo

  • Temperaturas se elevaron hasta en 2°C en Sudamérica y se alternaron meses de lluvia y sequía

  • Urge planificación urbana y elaborar mapas de riesgo de aluviones en zonas costeras y quebradas

  • También se requiere planificar infraestructura para resguardar aguas lluvia o de deshielos

[SANTIAGO] Récords de sequías, precipitaciones y altas temperaturas marcaron 2015 en Latinoamérica y el Caribe, según el informe Estado del Clima 2015, publicado por la Sociedad Meteorológica de EE.UU. y NOAA, y que a nivel global situó ese año como el más caluroso desde 1880.

En Sudamérica, las temperaturas superaron lo normal hasta en 2 °C. Las mayores alzas se registraron en la costa caribeña de Venezuela y Colombia, norte de Chile y sureste de Brasil, mientras que altas temperaturas y sequía en la Patagonia causaron extensos incendios forestales.

“A medida que el planeta siga calentándose, veremos eventos extremos con mayor frecuencia e intensidad, con los consiguientes impactos económicos, sociales y ambientales”.

Ahira Sánchez-Lugo, NOAA-NCEI


Los meses de sequía se combinaron con otros donde hubo  exceso de lluvias.

Argentina registró varios records de precipitaciones y en Chile llovió  hasta 15 veces sobre lo normal. Las precipitaciones causaron inundaciones en Venezuela y regiones amazónicas de Perú y Brasil, aluviones en Colombia y desbordes de ríos en Paraguay, Bolivia y sur de Brasil, además de Ecuador y Perú, donde superaron hasta en 200 por ciento lo normal.

Aludes, desbordes de ríos y aluviones causaron muerte y desplazamiento de personas, pérdida de ganado y destrucción de viviendas y cultivos, mientras que la sequía generó racionamiento eléctrico y de agua en Colombia y Venezuela.

Fuertes lluvias en Centroamérica causaron inundaciones y aluviones en Nicaragua, El Salvador, Honduras y Guatemala, mientras que Panamá y la vertiente del Pacífico registraron bajas extremas de precipitaciones, que afectaron a más de 3,5 millones de personas, detalla el documento.

El Caribe también experimentó bajos niveles totales de precipitación durante 2015, debido a una estación de huracanes débil asociada al fenómeno de El Niño.

Nueve territorios insulares registraron sus mayores sequías desde el inicio de sus mediciones, hace 36 a 87 años. El fenómeno causó pérdidas agrícolas, racionamientos de energía y agua, e incendios forestales.

México registró el marzo más lluvioso desde que se registran datos (1941), con un promedio de lluvia de 69,6 mm, casi cinco veces el promedio a largo plazo de 14,7 mm.

Ahira Sánchez-Lugo, fisica de NOAA-NCEI, reconoce que El Niño acentuó precipitaciones y sequías, pero “también es necesario mirar a largo plazo. A medida que el planeta siga calentándose, veremos eventos extremos con mayor frecuencia e intensidad, con los consiguientes impactos económicos, sociales y ambientales”. Por lo anterior, dice Nelson Urra, experto en sustentabilidad de la Universidad Mayor, en Chile, “es clave la planificación urbana y hacer mapas de riesgo de aluviones en zonas costeras y quebradas. Y también planificar infraestructura para resguardar aguas lluvia o de deshielos”.

Enlace al informe completo (en inglés)