América Latina y el Caribe

  • Sistema de embargo afecta calidad del periodismo científico

    Rodrigo de Oliveira Andrade

    10/11/14

De un vistazo

  • Estudio brasileño halló que notas provenientes de embargos eran homogéneas

  • Material embargado de revistas Science y Nature inhibió creatividad y crítica

  • Expertos: embargos son útiles pero no hay tiempo o fuentes para notas científicas

[SÃO PAULO] Creado por las revistas científicas para auxiliar a los periodistas, otorgándoles información de calidad sobre hallazgos científicos días antes de su publicación– con tiempo para procesar el material y profundizar en el tema–, el sistema de embargo tiene también un efecto negativo en dos de los periódicos brasileños más importantes.
 
Según un estudio publicado en E-Compós (octubre) que analizó Folha de S. Paulo, de São Paulo, y O Globo, del Río de Janeiro, el material embargado producido por las revistas Science y Nature homogenizó los artículos publicados, inhibiendo la formulación de pautas más creativas y críticas acerca de la producción científica.
 

“La escasez de fuentes y la práctica de escuchar solo a expertos involucrados en la investigación genera una cobertura consensual de la ciencia”

Sofia Moutinho

En el embargo, los periodistas reciben de las revistas científicas informaciones privilegiadas sobre artículos todavía no publicados, como comunicados, imágenes, datos de contacto con los investigadores e, incluso, una copia del artículo.
 
Los investigadores analizaron 547 noticias de ciencia publicadas entre marzo y julio de 2012 y observaron la influencia del material embargado de Nature y Science.
 
Del total de notas, 39 citaron a Science o Nature. De ellas, 61,5 por ciento presentaban solo declaraciones de científicos involucrados en el estudio; 17,9 por ciento no incluían ninguna declaración; 10,3 por ciento reportaban la declaración de científicos independientes; y también 10,3 por ciento presentaban la declaración tanto de científicos involucrados en el estudio como independientes.
 
Asimismo, las noticias producidas bajo embargo tenían una estructura y lenguaje similar al de los comunicados elaborados por las revistas científicas. Algunas llegaron a usar párrafos enteros o citas entrecomilladas sin atribuir crédito.
 
“Eso sugiere una influencia importante del embargo en la cobertura científica de estos periódicos”, dice a SciDev.Net Sofia Moutinho, periodista científica de la revista Ciência Hoje, colaboradora del Museo de la Vida de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), Brasil, y autora del estudio.
 
“La escasez de fuentes y la práctica de escuchar solo a expertos involucrados en la investigación genera una cobertura consensual de la ciencia, sin contrapuntos y orientada por los intereses de los autores y de las revistas que publicaron el estudio”, añade.
 
“El poco tiempo para producir artículos de prensa puede ser un factor del uso acrítico y perezoso del material embargado”, señala Moutinho.
 
Este factor, sumado a la dificultad de muchos periodistas de lidiar con los variados y complicados temas científicos y la disminución de los reporteros en las secciones de ciencia, dificulta la elaboración de una agenda propia con pautas más originales, agregó.
 
Marcelo Leite, reportero y columnista de Folha de S. Paulo, si bien reconoce el riesgo de una excesiva homogenización de las noticias científicas y la falta de fuentes independientes y críticas en los reportajes, señala que “el sistema de embargo representó un gran avance para el periodismo científico brasileño, y probablemente de otros países”.
 
“Tener acceso a las fuentes primarias —investigadores principales— fue un gran beneficio [del embargo]”, dice a SciDev.Net. “Precisamos ahora dar el próximo paso, que sería liberarnos de la comodidad que [este sistema] nos ha traído”, añade.
 
 
Aclaración: Luisa Massarani, integrante del equipo que elaboró el estudio, es coordinadora de SciDev.Net para América Latina y El Caribe.

Enlace al artículo completo en E-Compós