América Latina y el Caribe

  • Luis Larrondo (izquierda), director del Núcleo Milenio de Biología Fúngica de la U. Católica de Chile, es uno de los tres latinoamericanos ganadores.

  • Tres científicos chilenos reciben becas de US$650 mil

    Paula Leighton

    24/05/17

De un vistazo

  • Participaron científicos de 82 países, incluyendo latinoamericanos, pero solo chilenos lograron becas

  • Requisito era no pertenecer a un país del G7 y haberse formado al menos un año en EE.UU. o Reino Unido

  • Ganadores tendrán cinco años para realizar sus investigaciones biomédicas

[SANTIAGO] Tres latinoamericanos ―todos chilenos― forman parte de los 41 científicos que recibieron el galardón Early Career Award, fondo que entrega US$650.000 a cada ganador para financiar sus investigaciones biomédicas durante cinco años.

El premio es entregado quinquenalmente por el Instituto Médico Howard Hughes (HHMI) y la Fundación Bill y Melinda Gates (EE.UU.), el Wellcome Trust (Londres) y la Fundación Calouste Gulbenkian (Portugal) e incluye asistencia a una reunión anual con otros becarios y miembros de HHMI.

“Nuestra experiencia muestra que los mayores impactos sobre la investigación inicial ocurren cuando los investigadores son de países ‘no G7’, donde el financiamiento generalmente es más difícil de obtener”.

Philip Perlman, Instituto Médico Howard Hughes


En la versión 2012 hubo 28 ganadores, incluyendo tres latinoamericanos, de Argentina, Brasil y Chile. En la actual, los 41 ganadores son de Australia, Austria, Camboya, Chile, China, Corea del Sur, España, Holanda, Hungría, India, Israel, Portugal, Singapur,  Sudáfrica, Suiza y Tanzania.

El certamen “evalúa la productividad, creatividad y potencial de liderazgo del investigador”, dice a SciDev.Net Philip Perlman, científico senior de HHMI.

“Es un fondo que amplía la posibilidad de profundizar nuestros proyectos y hacerlo con un sentido más exploratorio, porque te dan plata para hacer ciencia de riesgo y de frontera”, destaca Fabiola Osorio, ingeniera en biotecnología molecular del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Chile.

Osorio estudia los mecanismos que permiten a las células mantenerse sanas y por qué se desregulan, para así desarrollar nuevas terapias contra el cáncer y otras enfermedades.

“Comparando con fondos nacionales, este da mayor libertad y flexibilidad para investigar, porque confían en el criterio del investigador para orientar su trabajo y decidir si invierte en equipamiento de punta, contratar más personal o hacer experimentos más complejos. Permite soñar en grande”, señala Luis Larrondo, biólogo y académico de la Universidad Católica de Chile. Él hace investigación básica para entender cómo funcionan los relojes biológicos.

El tercer ganador fue Carlos Blondel, bioquímico e investigador de la Universidad Autónoma de Chile, quien estudia microorganismos patógenos, como Salmonella y Vibrio parahaemolyticus, y sus estrategias para sobrevivir en sus nichos ecológicos y causar enfermedades.

Los candidatos requerían haberse formado al menos un año en EE.UU. o el Reino Unido, tener menos de siete años liderando un laboratorio y trabajar en un país no perteneciente al G7. “Nuestra experiencia muestra que los mayores impactos sobre la investigación inicial ocurren cuando los investigadores son de países ‘no G7’, donde el financiamiento generalmente es más difícil de obtener”, explica Perlman.

A la convocatoria postularon más de 1.400 personas de 82 países, incluyendo latinoamericanos. HHMI no detalló su origen ni cantidad, porque “no entrega información demográfica sobre sus competencias”, dijo Perlman.