América Latina y el Caribe

  • Brasil: Museo de ciencia más antiguo suspende visitas

    Fabíola Ortiz

    15/01/15

De un vistazo

  • Museo, creado en 1818, preserva meteoritos, dinosaurios y esqueleto humano más antiguo de América

  • Recorte presupuestario mantiene impagos tres meses a empleados externos de limpieza y vigilancia

  • Los fines de semana es visitado en promedio por cinco mil personas

[RÍO DE JANEIRO] Sin recursos para mantenerse en funcionamiento, el museo de ciencia más antiguo de Brasil —y el más importante de América Latina— suspendió por tiempo indefinido la visita a sus exposiciones.

Tras casi dos siglos de existencia, el Museo Nacional de la Universidad Federal de Río de Janeiro hizo el anuncio el lunes 12 de enero, aduciendo falta de dinero para mantener sus servicios de limpieza y vigilancia.

Alrededor de 80 empleados contratados por empresas externas no reciben sus pagos desde hace tres meses.

Las instituciones mantenidas por recursos públicos sufren con la burocracia y hay que buscar formas de inversión de entidades privadas

Antônio Carlos Pavão

La directora del Museo Nacional, Claudia Carvalho, dijo a SciDev.Net que en el último año la universidad dejó de recibir alrededor de US$ 22 millones del Ministerio de Educación, equivalente al 20 por ciento de su presupuesto de 2014. Entre los servicios que dejó de pagar se incluyen las empresas que trabajan para el museo.

“La limpieza es un servicio esencial para nuestras actividades; no podemos recibir a los visitantes sin que este servicio funcione mínimamente”, explicó Carvalho.

El museo también carece de empleados para mantener las reservas técnicas y las bibliotecas con obras raras.

Alrededor de 5.000 visitantes acuden los fines de semanas al Museo Nacional, creado en 1818.

El museo reúne piezas de arqueología, etnología, geología y paleontología, incluso meteoritos y dinosaurios de la zona árida de Brasil con fósiles de la Meseta de Araripe, ubicada entre Ceará, Pernambuco y Piauí, al noreste del país.

El edificio preserva 20 millones de artículos de colecciones científicas, como la reconstrucción de la probable cara de “Luzia”, el esqueleto humano más antiguo encontrado en las Américas.

También, objetos de pueblos indígenas amerindios y colecciones de momias, sarcófagos y estelas funerarias del antiguo Egipto.

Para Carvalho, el gran desafío es buscar alternativas para financiar los museos que pertenecen a universidades.

Antônio Carlos Pavão, vicepresidente de la Asociación Brasileña de Centros y Museos de Ciencia, sugiere buscar apoyo privado para minimizar la falta de recursos.

“Lamento que eso esté ocurriendo“, dijo Pavão a SciDev.Net. “Las instituciones mantenidas por recursos públicos sufren con la burocracia y hay que buscar formas de inversión de entidades privadas”.

Crear un museo es un desafío, sin embargo, mantenerlo es aún más difícil, subrayó Pavão, pues los costos para capacitación de personal y preservación de las colecciones son altos.

La directora del museo espera que para el fin de semana la institución reciba parte de los recursos que le permitan volver a funcionar.

El Museo Nacional tiene en su cuerpo docente alrededor de 90 investigadores y recibe visitas de científicos de países europeos, Estados Unidos y de América Latina.