América Latina y el Caribe

  • Amazonia peruana en emergencia por derrames de petróleo

    Zoraida Portillo (Perú)

    29/02/16

De un vistazo

  • Tres derrames de petróleo en pocas semanas pone en jaque varias zonas de la Amazonia peruana

  • En dos de esas regiones, los pobladores fueron contratados para limpiar el derrame pero lo hicieron sin protección

  • Organizaciones y nativos piden crear un plan de contingencia para estos accidentes

[LIMA]  La salud de unos 243 indígenas, incluidos niños, está seriamente afectada al haber trabajado sin protección en la limpieza del derrame de petróleo ocurrido en la provincia peruana de Datem del Marañón. Este accidente es uno de los tres derrames registrados entre el 25 de enero y el 19 de febrero en la Amazonia peruana.
 
La cifra total de afectados por los derrames —que motivaron la declaración de emergencia sanitaria— aún no fue estimada, pero solo en Datem de Marañón habría unos 8.000 pobladores perjudicados por el crudo que contamina suelos y ríos confirmó a la prensa (25 de febrero) Luis Loro, director de la Oficina de Defensa Nacional del Ministerio de Salud (MINSA) de Perú. Dijo que los nativos presentan problemas respiratorios, dermatológicos, digestivos, deshidratación y signos de intoxicación, 

“Recolectar un barril de petróleo [en esas condiciones] equivale a bañarse en veneno”

Patricia León-Melgar,
representante de WWF en Perú
 

 
El primer derrame ocurrió el 25 de enero en la región Amazonas, donde la fuga liberó el contenido de unos 2.000 barriles. Luego, el 3 de febrero, otros mil barriles se derramaron en Datem del Marañón, y un tercer vertido de 500 barriles sucedió en la región Cajamarca.
 
Según se halló, los dos primeros ocurrieron por tuberías corroídas, mientras el tercero fue un “mantenimiento programado para la reparación de anomalías en la tubería”, señaló el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental en un comunicado (19 de febrero), que investiga el caso.
 
Inmediatamente después del derrame, en Amazonas y Datem de Marañón, ingenieros de PetroPerú contrataron pobladores para recolectar el crudo en baldes y llevarlo a piscinas de contención, como medida rápida mientras llegaban las cuadrillas especializadas. 
 
Por cada balde recogido PetroPerú pagó a los pobladores entre 2 y 20 soles (US$ 0,50 y 3), contaron los involucrados. Entre ellos había niños, pese a que le empresa inicialmente negó que hubieran participado en la limpieza.
 
Pero las imágenes que circularon por redes sociales mostraron a menores recogiendo el petróleo descalzos, sin guantes ni orientación técnica.
“Recolectar un barril de petróleo [en esas condiciones] equivale a bañarse en veneno”, dice a SciDev.Net Patricia León-Melgar, representante en el Perú de WWF.

Representantes de los pueblos indígenas afectados llegaron el fin de semana a Lima para reunirse con los ministros involucrados y solicitar una indemnización.

Ellos también solicitarán crear un plan de contingencia para estos eventos.

“En ambas regiones, la ayuda se demoró muchos días en llegar. Entonces, una de las primeras medidas de los planes de contingencia debería ser un sistema de alerta temprana usando radios u otra vía para comunicarse, porque son sitios aislados”, dice León-Melgar.

La experiencia internacional enseña que se pueden hacer planes de contingencia con la población local, lo cual implica ir a las comunidades e identificar recursos para movilización rápida (botes, camiones), fuentes de agua alternativas, que la gente entienda los riesgos ambientales y sanitarios de un derrame y que no se puede manipular sin protección, señala.

Según el ministro de Ambiente Manuel Pulgar-Vidal, la remediación de suelos, fauna, vegetación, eliminación de moléculas de petróleo imperceptibles en los ríos contaminados por ambos derrames tomará mínimo un año.

Luis Chirinos, docente del Departamento de Ingeniería Mecánica en la Universidad Católica del Perú y doctor en ciencias ambientales, recomienda a PetroPerú convocar profesionales que puedan establecer indicadores de calidad de la flora, fauna y agua, y sobre esta base monitorear cuando crean que ya se recuperó todo.

“El seguimiento es importante para ver cómo evolucionan las especies afectadas y que la gente no tenga hidrocarburos, azufre y otros tóxicos en su organismo”, concluye.
 
 
Enlaces relacionados:

Tragedia del derrame de petróleo en Bagua, Programa Cuarto Poder
 
Resolución del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental