América Latina y el Caribe

  • Pensemos más allá de las tecnologías basadas en la luz

    Kaz Janowski

    22/01/15

De un vistazo

  • La luz es fundamental para producción de alimentos y tecnologías que mejoran la calidad de vida

  • Pero metafóricamente, la luz también se refiere a las mentes que iluminan

  • En este año de la luz se deberían explorar maneras de difundir el conocimiento

La Asamblea General de la ONU ha declarado al 2015 como el Año Internacional de la Luz y de las tecnologías basadas en ella. Para la ONU, esto se refiere a algo muy concreto: los beneficios de la luz para el desarrollo sostenible.
 
Lo que me llama la atención es cómo el concepto de luz también puede ser usado metafóricamente, pues la palabra luz se usa en el sentido de iluminar las mentes, así como de hacer más fáciles las tareas prácticas. La idea está estrechamente relacionada con el desarrollo del conocimiento y la comprensión, llevándolo muy cerca de la ciencia, que literalmente significa ‘conocimiento’ (del latín scientia). Así que un año que eleva la concientización sobre la luz también puede ser visto como un año que eleva la concientización sobre la ciencia.
 
En SciDev.Net, enfocamos gran parte de nuestra cobertura en las formas prácticas en las que las tecnologías pueden ayudar a las personas. Las tecnologías basadas en la luz vistas, por así decirlo, a través del ‘prisma del desarrollo’, pueden dividirse en dos: las que están en manos de los ‘expertos’ y las que están en manos de hombres y mujeres en las calles o pueblos.
 
Luz y desarrollo
 
Este año publicaremos una colección de artículos como parte de nuestra serie Perspectivas sobre la Luz referida a las tecnologías basadas en la luz en un contexto de desarrollo. Hay mucho de dónde elegir, pues ya se mueve mucha actividad relacionada con este tema, como descubrí en la 25ª Asamblea General de la TWAS (siglas en inglés de la Academia Mundial de Ciencias) en Omán, en octubre pasado.
 
Un área de trabajo que me pareció particularmente interesante fue la espectroscopía láser. Sune Svanberg, físico de la Universidad de Lund, Suecia, presentó ejemplos convincentes de cómo esta tecnología —que se puede usar en una amplia variedad de contextos, desde el monitoreo ambiental y la seguridad alimentaria, a la industria farmacéutica y la medicina—está  disminuyendo de precio, poniéndola al alcance de los países en desarrollo.

Me parece que la idea de la luz es una forma de pensar cómo aumentar y difundir el conocimiento, no solo entre los expertos, sino entre los ciudadanos de todo el mundo: es poderosa y podría integrarse de manera útil en este año de la luz”.

 
Las tecnologías de la luz no solo incluyen el aprovechamiento de la luz. También pueden basarse en comprender cómo funciona la luz. Vivimos, por supuesto, bañados en luz, y la luz alimenta muchos procesos biológicos que nos rodean. Uno de estos procesos es la fotosíntesis, por medio de la cual las plantas utilizan la luz solar para transformar los gases atmosféricos en alimentos que sostienen a los animales, incluyéndonos, y en energía.
 
Como editor, estaré buscando este año aquella investigación que trate de desentrañar la complejidad de estos procesos y aplicarlos a nuestras necesidades de energía, por ejemplo, en la producción de combustibles sostenibles. [1].


Un ejemplo de las tecnologías basadas en la luz en manos de los no especialistas es el trabajo de una de mis colegas, Mariama Kamara, administradora y asistente personal del director de SciDev.Net. Ella fundó Sonriendo a través de la luz, una empresa social en Sierra Leona, su país de origen, cuyo objetivo es llevar energía solar a las mujeres en las comunidades rurales para iluminar sus hogares, facilitar las tareas cotidianas y proporcionar energía a las pequeñas empresas. 

Una metáfora para el conocimiento
 
En cambio, las formas en las que se puede ver la luz como una metáfora para el conocimiento y la comprensión me golpeó a principios de este mes con la noticia de los terribles acontecimientos en París, Francia, y en la ciudad de Maiduguri, Nigeria.
 
Al ataque de extremistas islámicos en las oficinas de la revista satírica Charlie Hebdo le siguieron las tomas de rehenes dos días después, que dejaron 17 muertos. Menos publicitado, pero no menos terrible, fue el ataque suicida con una bomba la misma semana en un mercado del noreste de Nigeria. Este ataque, atribuido al grupo militante islamista Boko Haram, mató al menos a 19 personas e hirió a varias más. Fuentes policiales locales atribuyen el ataque a los artefactos explosivos atados a una chica que se piensa tenía unos diez años.
 
Estos eventos hacen hincapié en el valor de pensar sobre el poder metafórico de la luz como conocimiento, encerrado en la palabra iluminación (en el sentido de hacer algo fácil de entender), y las formas en las que se vinculan la luz y el concepto mismo de ciencia.
 
El astrofísico estadounidense Carl Sagan publicó en 1996 un libro llamado El mundo y sus demonios: La ciencia como una vela en la oscuridad. En ese libro hizo énfasis en la necesidad de comprender las tecnologías de las que dependemos, y de difundir el conocimiento científico lo más ampliamente posible; y vio en el fracaso de no hacerlo, una receta para el desastre. La ciencia, en otras palabras, como el conocimiento y la comprensión, debe propagarse más allá del mundo de los ‘expertos’.
 
La batalla por la educación
 
En un editorial publicado el año pasado en el boletín de TWAS, su director ejecutivo Romain Murenzi llamó la atención sobre un aspecto relacionado, al referirse a la importancia de la alfabetización científica en su sentido más amplio para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. [2]
 
La luz como metáfora también nos ayuda a pensar acerca del conocimiento en el contexto de los ataques mortales de Boko Haram. Boko Haram significa literalmente ‘la educación occidental está prohibida’; y el nombre oficial del grupo es Jama'atu Ahlis Sunna Lidda'Awati Wal-Jihad (‘Personas comprometidas con las enseñanzas del Profeta para la propagación y la yihad’). Este año, SciDev.Net explorará algunas de las complejas razones por las que un grupo como Boko Haram rechaza violentamente la educación occidental, y por ende la ciencia y el conocimiento de esta región del mundo.
 
El libro de Sagan tiene la siguiente dedicatoria: “Para Tonio, mi nieto. Te deseo un mundo libre de demonios y lleno de luz”. Los demonios a los que se refiere metafóricamente representan, por supuesto, la falta de conocimiento. Yo diría que la idea de la luz es una manera de pensar en cómo aumentar y difundir el conocimiento, no solo entre los expertos sino entre los ciudadanos de todo el mundo: es poderosa y podría integrarse de manera útil en este año de la luz. Con seguridad, SciDev.Net lo incorporará en su producción de este año.
 
Kaz Janowski es editor de SciDev.Net
 
La versión original de este artículo se publicó en la edición global de SciDev.Net