América Latina y el Caribe

  • Turismo médico: ¿aliado o rival de la salud pública?

    Diego Arguedas Ortiz

    02/01/17

De un vistazo

  • Promoción del turismo médico en la región deja de lado al sistema de salud pública

  • Esto puede reducir el atractivo social del turismo médico

  • Participación activa de autoridades en salud pública ayudará a lograr beneficios más amplios

[SAN JOSÉ] La promoción del turismo médico en ciertos países de América Latina y el Caribe está enfocada en sus beneficios económicos y comerciales, dejando de lado la articulación con los sistemas de salud pública que podrían crecer de manera paralela.
 
En Guatemala, Barbados y en los estados mexicanos de Tijuana, Monterrey y Ciudad de México, la promoción del turismo médico ha recaído en agencias de inversión privada y de comercio, limitando la participación de carteras de salud y organismos de seguridad social.
 
En la práctica, esto puede reducir el atractivo social del turismo médico, cuyos beneficios difícilmente fluyen desde el universo de la medicina privada donde se ejerce hasta los servicios públicos que utilizan la mayoría de las poblaciones en estos países, explica un estudio publicado en Global Health Action (noviembre).
 
“Si las autoridades en salud no son parte activa de este proceso de planificación sectorial, ¿cómo podemos esperar que se identifiquen o logren beneficios más amplios?”, explica a SciDev.Net la autora Valorie Crooks, de la Simon Fraser University.
 
Ella y su equipo determinaron que “el potencial para mejoras en equidad y servicio de salud no fue considerado” durante las etapas de planificación sectorial.
 
Los investigadores hallaron que la disponibilidad de hospitales privados, la acreditación de estos centros, la presencia de especialistas entrenados en el extranjero y su promoción por parte de agencias públicas y privadas han permitido al sector despegar.
 
Con una adecuada preparación, dice el estudio, estos factores pueden ser beneficiosos: la acreditación de hospitales privados puede abrir camino para que después lo hagan centros públicos y las opciones de empleo para profesionales altamente calificados evita una fuga de talentos.
 
Sin embargo, la exclusión de los ministerios de salud complica estos aportes e incluso hace que estas instituciones vean con escepticismo el crecimiento del turismo médico, opina Arturo Vargas Bustamante, especialista en los sistemas de salud pública latinoamericanos.
 
“Ellos son los que empiezan a ver cómo médicos y enfermeras que trabajan en el sector público empiezan a trabajar en los nuevos hospitales o clínicas privadas”, apunta el experto de la Universidad de California, en Los Ángeles.
 
Ambos especialistas señalaron que estos países tienen industrias incipientes y sus implicaciones en equidad todavía no son tan aparentes y podrían remediarse de tener impactos negativos.
 
Esto ofrece la oportunidad de hacer “un diagnóstico adecuado de los recursos que cada país tiene o necesita para el desarrollo del turismo médico”, dijo Vargas.
 
 
Enlace al estudio en Global Health Action