América Latina y el Caribe

  • La ciencia no está en campaña en Argentina

    Martín De Ambrosio

    26/08/15

De un vistazo

  • Para tres candidatos creación de ministerio es mayor logro de actual gobierno en CyT

  • Pero reclaman que dinero público invertido en el sector es insuficiente

  • En general, la ciencia y tecnología ha estado al margen de actual campaña electoral

[BUENOS AIRES] La ciencia está fuera de las prioridades de los candidatos a la presidencia de Argentina. De seis candidatos presidenciales que compiten en las elecciones a realizarse el 25 de octubre, solo tres respondieron un cuestionario del Foro de Información sobre Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación.
 
Daniel Scioli, del oficialismo peronista-kirchnerista (obtuvo 38,4 por ciento en las elecciones primarias del 9 de agosto); Mauricio Macri, del opositor Pro (24por ciento); y Margarita Stolbizer, perteneciente a Progresistas, escisión del radicalismo (3,5 por ciento), remarcaron los avances en los últimos años en cuanto a financiamiento y jerarquización del área a través de la creación del ministerio de ciencia y tecnología,  pero reclamaron que la cantidad de dinero invertido por el estado no ha sido suficiente.
 
Los otros candidatos: Sergio Massa, escisión del peronismo (14 por ciento); Rodríguez Sáa (2,1 por ciento), otra escisión del peronismo; y Nicolás del Caño, de la izquierda (1,7 por ciento), no brindaron sus puntos de vista.

“Hoy el problema principal está en cómo se transfiere el conocimiento y las capacidades que ya tenemos a la sociedad, especialmente al sistema productivo”.

Roberto Etchenique, Conicet


Tanto Scioli, como Macri y Stolbizer proponen que el presupuesto de ciencia exceda el uno por ciento del PBI, hoy en 0,65 por ciento. Ello se lograría reordenando las partidas del presupuesto público, señalan. Los dos primeros encabezan las encuestas de preferencias del electorado.
 
Respecto de las áreas o sectores a priorizar durante un eventual gobierno suyo, Scioli habla de “energía, minería, agroalimentos, software”. Macri, de “aerogeneradores, energía solar, productos farmacéuticos de base biotecnológica, tecnología satelital y cultivos genéticamente mejorados”, entre otros.
 
Y Stolbizer menciona unas tres decenas de proyectos, desde la producción pública de medicamentos hasta el reciclado urbano, pasando por “diseño e instalación de satélites, radares, reactores nucleares, complejos sanitarios, turbinas eólicas, sistemas de control fiscal, ingeniería en procesos industriales, seguridad”.
 
Luis Alberto Quesada-Allué, investigador principal del Conicet en la Fundación Instituto Leloir, piensa que, en general, ha habido poca presencia de la ciencia en el debate público.

 
“Ninguno menciona el retroceso continuo que ha sufrido el país en CyT, a pesar de haberse incrementado el gasto en casi todos los rubros. Notablemente existe apoyo, en diferente grado, de todos los candidatos a lo actuado en el ministerio de ciencia actual”, señala a Scidev.Net.
 
Roberto Etchenique, investigador independiente del Conicet en la Universidad de Buenos Aires, dice: “hoy el problema principal está en cómo se transfiere el conocimiento y las capacidades que ya tenemos a la sociedad, especialmente al sistema productivo. Esa es la deuda pendiente, y la mayor parte de ella proviene de una clase empresarial acostumbrada a no invertir en innovación”.
 
Respecto de áreas centrales, Etchenique dice que “en un país donde la agroindustria es tan importante, disponer de variedades genéticamente mejoradas o adaptadas siendo propietarios de las patentes es imprescindible. De esa forma se podría romper el monopolio de las empresas de cereales”.