América Latina y el Caribe

  • Más presupuesto en ciencia aumenta impacto en revistas

    Jan Piotrowski

    28/01/16

De un vistazo

  • En países ricos, publicar en las principales revistas aumenta con PIB

  • En países en desarrollo, la correlación se da con inversión en investigación

  • Hallazgo puede ayudar a países pobres a potenciar el impacto de su investigación.

Los países en desarrollo pueden acortar el camino hacia el impacto de sus investigaciones con solo aumentar los presupuestos nacionales para la ciencia, concluye un estudio.
 
Un modelo desarrollado por un equipo de investigadores, el cual revisó las publicaciones en ecología, demuestra que la cantidad de dinero invertida por los países en desarrollo en investigación se correlaciona directamente con el número de publicaciones que ellos aportan a las principales revistas.
 
En países ricos, la visibilidad de la investigación en tales revistas se relaciona fuertemente con la producción económica medida por el Producto Interno Bruto (PIB), dicen los investigadores.

La principal ideología entre los desarrolladores de políticas está basada alrededor del PIB, por lo que decir que la inversión en investigación es la clave es extremadamente positivo”.

Shalene Jha

 
Shalene Jha, bióloga involucrada en el estudio, dice que esto podría darle a los países más pobres una ventaja sobre su competencia, dado que aumentar la inversión en investigación es relativamente sencillo, mientras que el crecimiento del PIB es lento y complejo.
 
“La principal ideología entre los desarrolladores de políticas está basada alrededor del PIB, por lo que decir que la inversión en investigación es la clave es extremadamente positivo” para los países en desarrollo, indica.
 
El estudio, publicado en BioScience la semana pasada (13 de enero), analizó la producción de más de 130 revistas principales en ecología para determinar la nacionalidad de los investigadores que publican en estas revistas o que tienen un lugar en sus consejos editoriales.
 
Científicos del mundo en desarrollo fueron autores de solo tres por ciento de los artículos en estas publicaciones, y conformaban apenas el dos por ciento de los consejos editoriales de estas revistas, mostrando que los países desarrollados siguen dominando el área.
 
Lo que desafió la sabiduría popular en el estudio es la importancia de la inversión en investigación para potenciar la producción científica en naciones en desarrollo. Esto sería debido a que como los países de bajos ingresos tienen sistemas de ciencia menos desarrollados, son mucho más adaptables y pueden escoger a qué áreas conviene más y es más fácil dedicar el financiamiento que los países ricos, dice el estudio.
 
Mientras que los países en desarrollo están al frente de algunos de los mayores desafíos globales en ecología –como el cambio climático, la seguridad alimentaria y la pérdida de la biodiversidad, por ejemplo-, los investigadores esperan que su estudio se traduzca en mayor financiamiento para la investigación en ecología y la conservación, así como en más publicaciones.
 
A pesar de que el estudio se enfoca en ecología, Jha menciona que aumentar la inversión en investigación para cualquier disciplina científica debería ofrecer un aumento similar de publicaciones.
 
Pero Milena Holmgren, ecologista de la Universidad de Wageningen en los Países Bajos, cree que presentar la inversión como una panacea de investigación simplifica en extremo el problema. Basada en su experiencia a lo largo de América Latina sugiere que algunos países se enfocan menos en las publicaciones y, como resultado, los científicos en ciernes tienen menos posibilidades de valorar esos logros.
 
Jha y sus colegas reconocen que la inversión por sí sola no es suficiente para potenciar las tasas de publicación. En cambio, proponen que los investigadores líderes occidentales posicionados podrían hacer más para referenciar e incluir autores de países en desarrollo en sus trabajos, o compartir sus resultados en publicaciones de acceso abierto y no en revistas en inglés.
 
Aumentar el número de estudiantes internacionales y comprometerse en una colaboración de largo plazo también ayudaría tanto a países desarrollados como en vías de desarrollo a construir un panorama de investigación más equitativo, resalta el estudio.
 
La versión original de este artículo se publicó en la edición global de SciDev.Net