América Latina y el Caribe

  • Chile: nuevo gobierno retira proyecto de 'Ley Monsanto’

    María Elena Hurtado

    15/04/14

De un vistazo

  • Tras asumir, el gobierno de Chile retiró de tramitación en el Parlamento el proyecto apodado 'Ley Monsanto'

  • Desde su presentación en 2009, sus detractores se opusieron argumentando que favorecía a las multinacionales de semillas

  • El gobierno dijo que espera mejorar el proyecto para resguardar a pequeños y medianos agricultores

[SANTIAGO] A siete días de asumir la presidencia de Chile el 11 de marzo, el gobierno encabezado por Michelle Bachelet retiró de tramitación parlamentaria el controvertido proyecto apodado ‘Ley Monsanto’, que ella misma había presentado en 2009.
 
Desde entonces el proyecto fue atacado por organizaciones civiles y políticos, argumentando que beneficiaría a las grandes compañías desarrolladoras de semillas híbridas o transgénicas, en su mayoría extranjeras.

 

Tras el retiro se buscará resguardar los derechos de pequeños y medianos agricultores y proteger las semillas nacionales.

Ximena Rincón, ministra secretaria general de la presidencia

La ministra secretaria general de la presidencia, Ximena Rincón, quien previamente lideró como senadora la resistencia al proyecto de ley, dijo al anunciar su retiro que lo hacían para mejorarlo con nueva información, resguardar los derechos de pequeños y medianos agricultores y proteger las semillas nacionales.
 
La ley buscaba que Chile aprobara el convenio UPOV 91, de la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales, que protege la propiedad intelectual de los creadores de nuevas variedades vegetales (obtentores).
 
Esto suponía además adecuar al UPOV 91 la ley de semillas vigente (19.342), que no regula la propiedad intelectual del obtentor.
 
Las organizaciones ciudadanas que integran la Campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile celebraron que con el retiro del proyecto Chile continuará sin adherir a UPOV 91 y ellas trabajarán en una nueva ley de semillas.
 
Joel González, de la ONG Tierra Nueva y vocero de la campaña, dice que dicha ley debe promover la soberanía alimentaria y proteger la biodiversidad, apoyando la producción, distribución y comercialización de semillas locales.
 
“Nuestra propuesta también apoyará la moratoria de los cultivos transgénicos, el etiquetado de alimentos transgénicos, la eliminación de plaguicidas altamente dañinos para las abejas y la creación de más ferias locales y poderes de compra del Estado”.
 
Las empresas que traen y reproducen semillas transgénicas en Chile y los pocos que desarrollan variedades vegetales en el país abogan por aprobar el UPOV 91.
 
Mario Schindler, director general de la Asociación Nacional de Productores de Semillas, dice a SciDev.Net que el retiro de la ley permitirá estudiar el tema con más profundidad y aclarar las dudas de sus opositores.
 
“Lo que nos interesa es que Chile tenga un marco jurídico sólido de protección de la propiedad intelectual que impulse el desarrollo autóctono de semillas y dé acceso fluido a las semillas importadas”, destaca.
 
María Isabel Manzur, coordinadora de la Red por una América Latina Libre de Transgénicos, dice que “el país no necesita acceder a UPOV 91, porque le da más poder y ganancias extremas a las semillas híbridas y transgénicas”.
 
“Hay que botar la ley recién retirada y hacer una ley de semillas tradicionales para proteger a los agricultores que usan sus semillas y las mejoran. Depender de semillas foráneas es muy peligroso”, dice a SciDev.Net.
 
“En Chile el Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias ni siquiera tiene presupuesto para proteger los bancos de semillas”, añade.