América Latina y el Caribe

  • Inauguración de la XIII Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica

  • Derecho a la tierra tiene un alto costo en Mesoamérica

    Rodrigo de Oliveira Andrade

    12/12/16

De un vistazo

  • En conservación de áreas protegidas en Mesoamérica se invierten más de US$12 mil millones anuales

  • Pero el 80% de ellas están mal gestionadas, son invadidas y sus líderes indígenas sufren violencia

  • Informe emitido en evento paralelo de cumbre de Diversidad Biológica da una serie de recomendaciones

[SÃO PAULO] Aunque los pueblos indígenas tienen derechos reconocidos legalmente en el 65 por ciento de los bosques de Mesoamérica, muchos de sus líderes sufren violencia por oponerse a proyectos que amenazan sus comunidades y forma de vida.
 
Así lo revela un estudio presentado en un evento paralelo a la reunión de la Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica, que se realizan en Cancún, México.

“Esperamos que el documento ayude a desarrollar inversiones de desarrollo público, privado e internacional más eficaces para asegurar la preservación a largo plazo de la biodiversidad en esas áreas”.

Andrew Davis, Fundación Prisma

 
El documento analiza cinco iniciativas de conservación desde el sur de México hasta el norte de Costa Rica y señala que la invasión de esos territorios ha llevado a la tala ilegal y a la pérdida de diversidad biológica. En otros casos las comunidades han sido expulsadas de las áreas protegidas, perdiendo el acceso a la biodiversidad que han custodiado por años.
 
Alrededor de US$ 12 mil millones son invertidos anualmente en la conservación de áreas protegidas en Mesoamérica. Aun así, hasta 80 por ciento de ellas permanecen mal gestionadas, según el documento elaborado por la Fundación Prisma, centro de investigación sobre desarrollo y medio ambiente de El Salvador.
 
El estudio recomienda a los gobiernos asegurar los derechos indígenas a la tierra y recursos naturales, conectar las comunidades con los mercados de gestión sostenible e invertir en pequeñas empresas forestales basadas en la gestión sostenible de los recursos locales.
 
“La expansión de las áreas protegidas es esencial para que esos países sean capaces de superar la crisis global de la biodiversidad”, dice a SciDev.Net Andrew Davis, investigador de la Fundación Prisma y uno de los autores del informe. “Para eso es preciso desafiar las formas tradicionales de pensar y reconocer los derechos de los pueblos indígenas”, añade.
 
Los pueblos indígenas habitan 95 por ciento de las 238 regiones consideradas clave para la conservación a nivel global, de acuerdo con el Fondo Mundial para la Naturaleza.
 
“Es importante que los gobiernos garanticen los derechos de las poblaciones indígenas y comunidades locales y las ayuden a preservar la biodiversidad local”, dice a SciDev.Net David Kaimowitz, de la Fundación Ford, con sede en Nueva York, Estados Unidos. Según él, algunos países han progresado más que otros. “Las comunidades mexicanas, por ejemplo, tienen claros derechos sobre la tierra, pero hay demasiada burocracia y necesitan más apoyo para manejar bien sus bosques”, añade.
 
“Esperamos que el documento ayude a desarrollar inversiones de desarrollo público, privado e internacional más eficaces para asegurar la preservación a largo plazo de la biodiversidad en esas áreas”, dice Davis.

Descargar el informe completo “Conservación y derechos comunitario, Lecciones de Mesoamérica”