América Latina y el Caribe

  • Antimalárico pierde efectividad en Amazonía boliviana

    Cristina Pabón

    29/07/15

De un vistazo

  • El nivel de resistencia hallado, de 6,5%, es considerado alto y capaz de propagar la enfermedad

  • A la luz de los resultados, es necesario buscar otros esquemas de tratamiento

  • Uso indiscriminado de cloroquina habría contribuido a su pérdida de efectividad

[LA PAZ] El nivel de resistencia a la cloroquina en el tratamiento de pacientes con malaria por Plasmodium Vivax está aumentando en la Amazonía boliviana, y se deben investigar tratamientos alternativos para lograr un mejor control de la enfermedad en la región, advierte un nuevo estudio.
 
Publicado en Malaria Journal (1 de julio), el estudio evaluó la eficacia terapéutica del fármaco entre la población de Riberalta, ciudad ubicada al norte del departamento del Beni, en el noreste del país, que reporta el 21 por ciento de casos de malaria por P. vivax de Bolivia.
 
Se encontró un nivel de resistencia de 6,5 por ciento, porcentaje considerado elevado en comparación con estudios realizados en Perú (1,2%) en 2003 y Brasil (5,2%) en 2013.

“La resistencia hallada significa que la cloroquina ya no sirve para matar al parásito pues este creó modificaciones o alguna defensa en su organismo”.

Mario Masana, asesor internacional de OPS/OMS-Bolivia


La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda cambiar el esquema de tratamiento cuando la resistencia es mayor a 10 por ciento, por lo que el elevado nivel de resistencia encontrado hace necesario buscar tratamientos alternativos, recomienda el estudio.
 
Mario Masana, asesor internacional en Investigación de Salud, Prevención y Control de Enfermedades de OPS/OMS en Bolivia, dice a SciDev.Net que la resistencia hallada significa que la cloroquina ya no sirve para matar al parásito pues este creó modificaciones o alguna defensa en su organismo.
 
Explica que al ser la cloroquina el medicamento más utilizado actualmente contra la malaria, a veces se usa indiscriminadamente. “El parásito tiene mucho contacto con la droga y se convierte en un medicamento inocuo”, subraya.
 
Arletta Añez, epidemióloga de enfermedades transmisibles e investigadora principal del estudio, señala a SciDev.Net que la resistencia del P.vivax a la cloroquina significa que el tratamiento es ineficaz y que existe riesgo de incremento y propagación de la enfermedad.  
 
Serán necesarios más ensayos clínicos con la población local para determinar el esquema de tratamiento. “Se han probado tratamientos combinados con derivados de la artemisinina” informa.
 
Masana explica que estudios anteriores determinaron que cuando hay resistencia a la cloroquina se pueden utilizar otros medicamentos, según el área geográfica.
 
“Al tomar conocimiento de que en determinada zona de Bolivia la cloroquina no es capaz de matar al parásito, el médico puede utilizar productos alternativos de segunda línea y si hay resistencia se utiliza otro de tercera línea”, explica.


 
Pero añade que ello no implica que usando otro medicamento, dentro de algunos años el parásito también se vuelva resistente a él.
 
Según Añez el esquema de primera línea para el tratamiento de la malaria por P.vivax, recomendado por la OPS para toda la Amazonía es la cloroquina.
 
“Se utiliza para eliminar formas jóvenes del parásito y, añadiendo primaquina, para eliminar las formas maduras y latentes del parásito”, precisa.
 
En  Bolivia, el 93 por ciento de casos de malaria se deben al virus Plasmodium vivax. El 7 por ciento restante, al Plasmodium Falciparum.

> Enlace al artículo completo en Malaria Journal (en inglés)