América Latina y el Caribe

  • Datos de migración ayudarían a prevenir malaria

    María Fernanda Cruz Chaves

    02/06/16

De un vistazo

  • Usando datos de censos y telefonía móvil se puede conocer migración de personas con malaria

  • Migrantes infectados pueden ser picados por mosquitos que se vuelven portadores y transmiten enfermedad

  • Levantar mapas de flujo migratorio enfocará mejor esfuerzos de eliminación y prevención de malaria

[SAN JOSÉ] Centroamérica y México pueden predecir, con datos de sus propios censos, desde y hacia donde migrarán las personas con malaria en el futuro y así enfocar mejor sus esfuerzos en la eliminación y prevención de esta enfermedad.
 
Un nuevo estudio publicado en mayo en Malaria Journal confirmó que los datos censales de los países pueden utilizarse para proyectar desplazamientos de corto plazo de las personas, lo cual alivia la carencia de otra información más actualizada.

“Los movimientos cortos y regulares son los más importantes para la transmisión de malaria”.

Nick W. Ruktanonchai, Universidad de Southampton, Inglaterra


A esta conclusión llegaron los investigadores de varias universidades del mundo luego de analizar el caso de Haití y encontrar una correlación fuerte entre los patrones de movimiento de las personas en el corto plazo —mostrados por los datos de telefonía móvil del 2010— y los de largo plazo que se podían proyectar con el censo del 2003 de ese país.
 
“Los movimientos cortos y regulares son los más importantes para la transmisión de malaria. En Haití confirmamos la correlación entre los datos del censo y los de telefonía móvil y esto lo usamos como justificación para modelar los patrones de movimiento diario en Mesoamérica con datos censales”, explicó a SciDev.Net el investigador principal del estudio Nick W. Ruktanonchai, de la Universidad de Southampton, Inglaterra.
 
Aunque el contexto de Haití es distinto a los países de Mesoamérica —compuesta por México, Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica— el estudio comprobó lo que ya otros habían sugerido: que los datos censales de los países se pueden aprovechar en varias escalas de tiempo para conocer patrones de comportamiento migratorio.
 
La migración de trabajadores entre países vecinos es frecuente en dicha región y, aunque la malaria no es contagiosa por contacto, las personas que llegan infectadas desde las fronteras vecinas pueden ser picadas por mosquitos que se vuelven portadores y luego transmiten la enfermedad.
 
“Suelen ser personas que trabajan en el campo, en lugares pantanosos o, peor aún, que entran de manera ilegal y obtienen trabajos precarios”, explica a SciDev.Net la epidemióloga Ana Morice, del Ministerio de Salud de Costa Rica, quien no participó en el estudio. En un mundo globalizado y de grandes migraciones, los hallazgos de Ruktanonchai aportan nuevas herramientas a la lucha contra la malaria, que todavía acecha a la mitad de la población del mundo (3.2 millones de personas en 95 países), según la OMS.
 
“El uso de herramientas de mapeo geográfico es una opción interesante para fortalecer la vigilancia y la detección de casos importados”, comenta Morice, quien cree que la principal debilidad del estudio es la calidad de los datos utilizados, aunque reconoce que son los únicos disponibles.
 
>Enlace al estudio completo en Malaria Journal