América Latina y el Caribe

  • Nuevas fronteras para la edición del genoma humano

    Emiliano Rodríguez Mega

    24/03/17

De un vistazo

  • Edición del genoma humano es una gran ayuda para cura de enfermedades raras y difíciles

  • Pero al manipular genes en laboratorio está sujeta a riesgos y consideraciones éticas

  • El informe contiene principios y recomendaciones para los gobiernos de todo el mundo

Los ensayos clínicos para la edición del genoma humano serán realidad en un futuro cercano, pero solo para ciertas enfermedades graves y bajo una estricta supervisión, gracias a un informe que contiene principios y recomendaciones para que los gobiernos de todo el mundo puedan manejar mejor esta tecnología.

La edición del genoma humano es una herramienta de gran ayuda para la investigación de procesos biológicos. Consiste en la adición, extracción o sustitución de pares de bases de ADN en gametos o embriones tempranos, pero al manipular genes en laboratorio, no está exenta de riesgos y preocupaciones éticas.

“Lo que hicimos fue decir: ‘esto es algo que no necesariamente debe prohibirse y cuyos riesgos se justifican porque podríamos prevenir enfermedades devastadoras’”.

R. Alta Charo, Universidad de Wisconsin-Madison


El informe fue compilado por un comité internacional de 22 especialistas en ciencias básicas, ciencias políticas, derecho, industria y defensa del paciente de países desarrollados y en desarrollo y fue dado a conocer el 14 de febrero. Ellos analizaron los alcances y limitaciones de la edición genética en humanos.

“Lo que hicimos fue decir: ‘esto es algo que no necesariamente debe prohibirse y cuyos riesgos se justifican porque podríamos prevenir enfermedades devastadoras’”, resume a SciDev.Net R. Alta Charo, copresidenta del comité internacional que escribió el documento y profesora de derecho y bioética en la Universidad de Wisconsin-Madison.

Según los autores, la edición de genes en la investigación básica ayuda a comprender los vínculos entre genes y enfermedades como el cáncer, la fertilidad humana y la progresión de las enfermedades genéticas. Por ello alienta a explorar esta vía terapéutica para curar y evitar enfermedades en “situaciones donde no haya otra alternativa”.

Sin embargo, su uso en terapias somáticas, como la edición de células sanguíneas para tratar la enfermedad de células falciformes o cáncer, debe abordarse cuidadosamente y sólo para tratar y prevenir la enfermedad, advierten.

El comité también determinó que cualquier uso de la edición de genes humanos para las alteraciones del genoma destinadas a mejorar las características humanas, pero no a tratar o prevenir la enfermedad, es inapropiado en este momento.

El informe incluye recomendaciones éticas sobre cómo proteger la dignidad de los pacientes, evaluar la seguridad y eficacia de nuevas aplicaciones médicas o brindar acceso amplio y justo a los beneficios de la edición genética humana.

Con estos principios, Charo espera que la comunidad médica y científica tenga mejores guías para vigilar el uso de nuevas metodologías que van surgiendo, como CRISPR/Cas 9, una técnica de edición genómica que permite cortar, insertar y borrar material genético con precisión asombrosa, aunque a veces puede cometer errores y modificar ADN en lugares equivocados del genoma.

Federico Pereyra Bonnet, investigador del Hospital Italiano de Buenos Aires, Argentina, recibe el informe con optimismo, porque “ofrece una oportunidad de cumplir las promesas de cura de la terapia genética”. Él ha usado la edición genética en células de pacientes diabéticos para reactivar su producción de insulina.

Las voces de preocupación también se han hecho escuchar. Martina Crispo Benedetto, biotecnóloga del Instituto Pasteur de Montevideo, Uruguay, comparte la idea de impedir a toda costa los mejoramientos genéticos que no estén vinculados con la salud, como el diseño de humanos súper fuertes. “Quizás en un futuro podamos ver a CRISPR como una herramienta más del botiquín de los cirujanos plásticos”, dice. “Pero ahora es el momento de conocer sus alcances y regular su uso para el bienestar de la humanidad”.

Además, teme que el uso de la edición genética en humanos sea más difícil en Latinoamérica, donde la burocracia y los costos para importar materiales son usualmente mayores que en países desarrollados, y las barreras legales más altas.

> Iniciativa para la Edición del Genoma Humano