América Latina y el Caribe

  • Vista panorámica de El Cerrado.

  • Polémica por supresión de incendios en Cerrado brasileño

    Rodrigo de Oliveira Andrade

    25/09/17

De un vistazo

  • Biodiversidad de El Cerrado es fruto de procesos químicos regulados por el fuego

  • Supresión de incendios propicia bosques de vegetación densa

  • Ello atenta contra la diversidad de sus especies, según reciente estudio

[SÃO PAULO] La supresión de incendios en El Cerrado (la sabana brasileña) contribuye a la pérdida de su biodiversidad al promover la expansión de bosques de vegetación densa y cerrada.
 
Así concluye un estudio sobre los impactos de la supresión de fuegos causados por intervención humana en remanentes de El Cerrado en el interior del estado de São Paulo en los últimos 30 años.

“… al suprimirse el fuego se desregulan los procesos químicos necesarios para la manutención del ambiente”.

Giselda Durigan - Instituto Forestal de São Paulo

 
Los investigadores usaron imágenes satelitales para determinar el cambio de vegetación y de los niveles de absorción de dióxido de carbono (CO2) en diferentes trechos de El Cerrado en el municipio de Aguas de Santa Bárbara.
 
Verificaron que la supresión del fuego entre 1986 y 2015 permitió el surgimiento de bosques de vegetación más densa y cerrada, favoreciendo un aumento anual de 1,2 toneladas en el almacenamiento de carbono en la región desde 1986.
 
Pero también constataron que la diversidad de especies de plantas y hormigas disminuyó 27 y 35 por ciento, respectivamente, en el mismo periodo. Para los investigadores, los impactos podrían extenderse también a aves, reptiles y anfibios.
 
El Cerrado está compuesto por ambientes de vegetación abierta, con arbustos y gramíneas. Su biodiversidad es resultado de procesos químicos regulados por el fuego, que permite que muchas plantas broten, estimula la floración, la apertura de frutos y la dispersión de semillas.
 
Según la ingeniera forestal Giselda Durigan, del Instituto Forestal de São Paulo y autora principal del estudio publicado en la revista Science Advances, las políticas de supresión del fuego son buenas para la amazonia y la mata atlántica, pero no para El Cerrado, que necesita del fuego para mantener sus especies animales y vegetales.
 
“El surgimiento de bosques de vegetación densa, con árboles altos cercanos unos de otros, disminuyó la incidencia de luz en esas regiones; al suprimirse el fuego se desregulan los procesos químicos necesarios para la manutención del ambiente”, dice a SciDev.Net.
 
El biólogo William Hoffmann, de la Universidad Estadual de Carolina del Norte, Estados Unidos, coautor del estudio, advierte que si bien la supresión del fuego beneficia la mitigación de CO2, ”hay una serie de características propias de El Cerrado que son fruto de la adaptación de la vegetación al fuego”. Para la bióloga Lucíola Lannes, de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Estatal Paulista, “el trabajo demuestra que la política de mitigación de CO2 a costa de suprimir los incendios no puede ser una prioridad de conservación en El Cerrado”.
 
“Los resultados son preocupantes porque las políticas ambientales relacionadas a El Cerrado se basan en preceptos equivocados que están llevando a la pérdida de su biodiversidad y de importantes funciones ecológicas”, dice a SciDev.Net, la bióloga Vania Pivello, del Instituto de Biociencias de la Universidad de São Paulo.
 
El estudio publicado en Science Advances es resultado de proyectos financiados por la FAPESP, uno de los donantes de SciDev.Net.

Enlace al resumen del estudio en Science Advances