América Latina y el Caribe

  • Ciencia lucha por ocupar un lugar en borrador de ODS

    Jan Piotrowski

    25/07/14

De un vistazo

  • Objetivos de Desarrollo Sostenible recomendados contienen varios espacios en blanco

  • Muchos objetivos basados en la ciencia incluidos en borradores anteriores se han eliminado

  • Políticos podrían decidir los objetivos sin participación de los científicos

El pragmatismo político amenaza con dejar de lado el asesoramiento científico en las últimas etapas de negociación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), dicen los expertos.
 
A medida que los esfuerzos del Grupo Abierto de Trabajo (OWG por sus siglas en inglés) de los ODS se acercan a su fin —cuyo punto final lo marcó el lanzamiento la semana pasada (19 de julio) de una lista definitiva de metas generales recomendadas y objetivos relacionados— los líderes científicos dicen que el marco propuesto se está haciendo cada vez más vago.
 
Si bien el OWG ha realizado un “trabajo fantástico” al crear un informe tan exhaustivo, el dejar tanto espacios en blanco en el documento significa que las cifras objetivo serán decididas en última instancia sin aportes científicos, dice David Griggs, director del Instituto de Sostenibilidad Monash de la Universidad de Australia del mismo nombre.
 
“La preocupación es que los gobiernos acordarán esas ‘x’ y ‘y’ haciendo gala de pragmatismo político en lugar de realidades científicas”, dice a SciDev.Net.
 
“En el futuro, no veo un medio de que la opinión científica se vaya a imponer en las negociaciones”, agrega.
 
El informe, producto final de 13 reuniones del OWG a lo largo de 16 meses, establece 169 objetivos repartidos en 17 ODS para que sean considerados por la Asamblea General de la ONU cuando se reúna en setiembre en Nueva York.
 
Muchos de los objetivos cuantitativos basados en evidencia científica que aparecían en los documentos anteriores de preparación de los ODS han sido reemplazados por espacios en blanco o eliminados completamente del documento final.
 
Por ejemplo, en abril, un posible objetivo sobre el cambio climático incluía un límite explícito de dos grados Celsius, y las fechas en las que debían detenerse o reducirse las emisiones de carbono. El documento final actual  no menciona estos temas.
 
Johan Rockström, director ejecutivo del Centro de Resiliencia, un instituto de investigación de Estocolmo, Suecia, concuerda en que la pérdida de objetivos concretos constituye una “seria preocupación”.
Una mezcla de ideas políticamente controvertidas —como vincular el crecimiento económico y la sostenibilidad ambiental— y la falta de mensajes científicos claros son responsables de este debilitamiento de objetivos basados en la evidencia, subraya.
 
En última instancia, señala Rockström, sea que exista o no compromiso tan solo con dos números se puede determinar el éxito de un nuevo paradigma de desarrollo: cero pérdida de biodiversidad y limitar a dos grados Celsius el aumento de la temperatura por encima de los niveles preindustriales.
 
“Lo que los políticos tienen que reconocer es que si se aseguran esos dos objetivos, los métodos para alcanzarlos obligan a abordar la mayoría de retos ambientales”,  afirma.
 
Si los científicos pueden trabajar juntos para consagrar esos dos objetivos en los ODS, la agenda de desarrollo después del 2015 aún podría lograr todo lo que se propone hacer, sostiene.
 
Pero para Anne-Sophie Stevance, funcionaria científica del Consejo Internacional de la Ciencia (ICSU por sus siglas en inglés), cuyos miembros son organizaciones científicas nacionales e internacionales, no está claro de qué manera exactamente continuarán influyendo los científicos en este proceso.
 
Al ICSU —que representa a la comunidad científica en el sistema de las Naciones Unidas como socio del Grupo Principal de la Comunidad Científica y Tecnológica— se le ha proporcionado poca información sobre el proceso futuro.
 
De hecho parece poco probable que haya otra consulta a la sociedad civil para que brinde sus aportes, señala.
 
Indica que ICSU ha tratado de plantear la necesidad de que se integre a la comunidad científica al sistema de la ONU durante la reunión del Foro Político de Alto Nivel sobre Desarrollo Sostenible celebrada en Nueva York (30 de junio al 9 de julio).
 
Los intentos de acordar rangos de objetivos que sean aceptables para todos los países son necesarios, pero no son el siguiente paso más urgente, reconoce Guido Schimdt-Traub, director ejecutivo de la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible, una iniciativa de la ONU.
 
De mucha mayor preocupación es reducir el documento a una lista razonable de diez metas con 30 a 40 objetivos, expresa.
 
“Todas las oficinas nacionales de estadística con las que he hablado dicen que posiblemente 100 indicadores estén más allá de lo que puedan manejar en términos de informes nacionales”, comenta a SciDev.Net.
 
“Cuando se piensa que puede tener tal vez dos o tres indicadores por objetivo, se empieza a ver la factibilidad técnica”, añade.
 
Enlace al documento final de ODS (en inglés)
 
La versión original de este artículo se publicó en la edición global de SciDev.Net