América Latina y el Caribe

  • Vista de Pearl Lagoon (Laguna de Perlas) en costa caribeña de Nicaragua .

  • Relaciones sociales son eficaces contra pesca ilegal

    María Fernanda Cruz Chaves

    27/04/16

De un vistazo

  • Sistemas de cogestión son necesarios para potenciar réditos ecológicos y económicos de pesca

  • Pescadores realizan complejo análisis para decidir capturas y aceptar pesca foránea en sus aguas

  • Estudio se hizo en costa caribeña de Nicaragua pero es aplicable a otras comunidades pesqueras

Los pescadores que tienen un vínculo fuerte con sus comunidades son más propensos a oponerse a la pesca ilegal que quien carece de lazos comunales.
 
Este es el principal resultado de un estudio desarrollado por investigadores de la Universidad Estatal de Michigan en Pearl Lagoon, una de las comunidades de rápida globalización de la costa caribeña de Nicaragua, sobre las motivaciones que tienen sus pescadores para vigilar el cumplimiento de las regulaciones en sus sitios de pesca.
 
Los investigadores aplicaron 285 encuestas en 2011 y otro tanto en 2012 en tres comunidades remotas cuyos gobiernos locales sólo permitían la pesca artesanal entre sus habitantes, que juntos suman unos 6.900, según proyecciones del último censo nicaragüense.

“Entender qué lleva a un pescador a proteger las leyes del mar del cual sacan su alimento es indispensable para mejorar el manejo de los recursos”.

Kara Stevens, Universidad Estatal de Michigan

 
A las aguas de estas comunidades no llega suficiente ayuda estatal para gestionar los recursos, pero sí pescadores ajenos a la comunidad en busca de peces. Al final, no son las autoridades quienes detienen estos actos, sino los mismos residentes.
 
Por eso, entender qué lleva a un pescador a proteger las leyes del mar del cual sacan su alimento es indispensable para mejorar el manejo de los recursos, explicó Kara Stevens, investigadora principal del estudio publicado en Plos One (30 marzo).
 
Según el estudio, los sistemas de cogestión no solo son necesarios sino deseables para lograr mejores réditos ecológicos y económicos en la pesca. Detectar a los líderes de opinión, entonces, es determinante para que autoridades y comunidades lleven los programas de administración a buen puerto.
 
“Si municipalidades y comunidades lograran trabajar juntas,  podrían ser muy eficientes en la prevención de la pesca ilegal”, dijo a SciDev.Net la investigadora, refiriéndose no solo a Pearl Lagoon sino a cualquier comunidad con características similares, pues los resultados son extrapolables.
 
Con ella coincide el científico especialista en pesca de la Universidad Nacional (UNA) en Costa Rica, Helven Naranjo.
 
“Los procesos que incorporan la opinión y preocupaciones de los usuarios son indispensables”, sostiene Naranjo.
 
La investigación también halló que, para hacer respetar la ley, los pescadores seguían un complejo análisis sobre cómo había estado la pesca en los últimos días, si existía suficiente recurso para todos y si hay alguien en su comunidad encargado de hacer cumplir la ley. Cuando los investigadores volvieron a aplicar las 285 encuestas en el 2012 (con los mismos participantes del 2011) los sorprendió que se hubiera reducido el porcentaje de pescadores que respondían ante actos ilegales, a pesar de que el recurso era escaso y de que el precio en los mercados había aumentado. Cayeron en cuenta de que, muchas veces, estos individuos toman decisiones complejas, no solo basados en su círculo social, sino también en la realidad de sus vecinos. 
 
“Si les daba la impresión de que estaban pescando por subsistencia, algunos lo permitían”, explicó la investigadora.
 
Enlace al estudio completo en PlosOne