América Latina y el Caribe

  • La fumigación de viviendas es una estrategia tradicional de control del Chagas.

  • Modelos matemáticos de Chagas dejan fuera a jóvenes

    Marielba Núñez

    04/05/17

De un vistazo

  • Estudio comprueba que modelamientos ayudan a tomadores de decisión en control de mal de Chagas

  • Pero requieren afinarse para reflejar impacto de esas medidas según edad de población afectada

  • Además deberían tomar en cuenta cambios epidemiológicos experimentados por enfermedad

[CARACAS] Los modelos matemáticos que simulan el comportamiento del parásito Trypanozoma cruzi en la transmisión de la enfermedad de Chagas ayudan en la toma de decisiones para controlar este mal, pero tienden a subestimar su impacto en los grupos más jóvenes.

Así lo señala un estudio que analizó la fiabilidad de dos modelos usados comúnmente para la enfermedad, y que utilizó datos recopilados entre 1968 y 1998 por el Ministerio de Salud de Venezuela, período en el que el país tomó medidas masivas para su control.

“Resultados servirán a quienes deben tomar decisiones sobre intervenciones sanitarias, que requieren saber cosas como el impacto de dedicar recursos al control de los vectores de transmisión en una región determinada”.

Jennifer Peterson, Universidad de Princeton


La investigación, publicada en Epidemics, señala que los modelos tendieron a subestimar el impacto en los grupos más jóvenes, que teóricamente deberían tener menor cantidad de infectados, y a sobreestimarlo entre los mayores, que concentran la mayoría de personas ya infectadas y con Chagas crónico.

El dato es importante pues para la Organización Panamericana de la Salud un indicador del éxito de los programas de control del Chagas es que menos del 1% de menores de cinco años esté infectado.

Las estrategias para el control del Chagas se han concentrado tradicionalmente en la fumigación y mejora de viviendas para eliminar los triatominos, conocidos como chinches o chipos, que transmiten el parásito, medidas que no están dirigidas a un grupo específico de edad, recalca la investigación, que sugiere afinar las simulaciones para que reflejen las diferencias que las medidas de control supondrán para la población afectada dependiendo de su edad.

Jennifer Peterson, coautora del estudio e investigadora de la Universidad de Princeton, dijo a SciDev.Net que los resultados servirán a quienes deben tomar decisiones sobre intervenciones sanitarias, “que requieren saber cosas como el impacto de dedicar recursos al control de los vectores de transmisión en una región determinada".

Un aspecto que deben tomar en cuenta los modelos teóricos que quieren apoyar la prevención del Chagas son los cambios epidemiológicos que ha experimentado la enfermedad en los últimos años, apunta a Scidev.Net Belkisyolé Alarcón, directora del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad Central de Venezuela. “Con la urbanización y deforestación creciente, animales que eran reservorios del parásito —como ratas silvestres, armadillos y marsupiales— se han ido desplazando, pero los triatominos se han quedado, alimentándose de ratas urbanas, mascotas —como gatos y perros— y del ser humano, con lo que el ciclo de la enfermedad se mantiene”, señala.

Para Alarcón, es significativo que la investigación haya podido hacerse gracias a datos que dejaron de recogerse hace casi 20 años, cuando se paralizaron las encuestas de prevalencia de la enfermedad en Venezuela. “Nosotros hemos insistido en la necesidad de que se retomen, precisamente para conocer cuál es la situación actual”, subraya.
 
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