América Latina y el Caribe

  • Papanicolau puede salvar vidas en países en desarrollo

    Claudia Mazzeo

    31/03/17

De un vistazo

  • Estudio evaluó en 14 países en desarrollo la eficacia del Papanicolau para detectar cáncer de cuello de útero

  • Halló que la técnica tuvo una sensibilidad superior a 75% en todos los casos

  • En los países analizados la cobertura del ensayo no supera 20% de la población

[BUENOS AIRES]  El Papanicolau (Pap), técnica con la que se examina células de cuello del útero para detectar alteraciones que puedan ocasionar cáncer, es una herramienta de diagnóstico eficaz aún en países de medios y bajos recursos económicos con limitaciones en infraestructura y atención sanitaria.
 
Una investigación publicada en el Journal of Global Oncology (marzo) y que se basa en la revisión sistemática de 717 cánceres cervicales documentados en 23 estudios realizados en 14 países (Perú, India, Bangladesh, China, Tailandia, Kenia, Sudáfrica, Uganda, El Salvador, Costa Rica, Nicaragua, Brasil, Argentina y Egipto), señala que la sensibilidad de esa técnica superó 75% en todos los casos, facilitando el diagnóstico temprano y tratamiento.
 
Según la OMS, el cáncer de cuello de útero provoca más de 270.000 muertes anuales, 85% de ellas en países en desarrollo.
 
Por eso, Alejandra Castanon, especialista en programas de detección cervical de la Universidad Queen Mary de Londres (QMUL) y autora del estudio, remarca que “en lugares con limitadas instalaciones para tratar cánceres avanzados, el uso de Pap podría tener un gran impacto a la hora de reducir la mortalidad por cáncer de cuello uterino”.
 
Peter Sasieni, epidemiólogo de la QMUL, sostiene que “si se carece de la infraestructura necesaria para implementar un programa nacional de detección de calidad se podría facilitar el diagnóstico precoz de este cáncer remitiendo a un especialista a aquellas mujeres cuyos resultados presenten anomalías”.
 
Por su parte, Silvio Tatti, del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires y presidente de la Federación Internacional de Colposcopía, dijo a SciDev.Net que las dificultades para acceder al tratamiento y sus demoras habituales conspiran contra la intervención temprana.
 
“La falta de personal capacitado para valorar las citologías anormales y el escaso número de patólogos disponibles (uno por cada dos millones de habitantes, en algunos casos) también retrasa con mucha frecuencia la llegada de los resultados, modificando el estadio clínico sobre el que se diagnostica”, agregó. Tatti señala también que para estos países debería estudiarse la sensibilidad del Pap en relación con otros estudios basados en test virales  de bajo costos (como el careHPV) que no necesitan de un operador calificado ni entrenamiento del personal ni control de calidad de laboratorios de citología.
 
“En Inglaterra, por ejemplo, el cáncer cervical empezó a descender en la década del 70, cuando la cobertura de ensayos de diagnóstico supero 75% de la población en riesgo, la que en los países analizados en este estudio no supera 20%”, agrega Tatti.
 
Enlace al artículo en el Journal of Global Oncology