América Latina y el Caribe

  • ¿Qué hacer con los medicamentos genéricos?

    María Fernanda Ziegler

    23/06/17

De un vistazo

  • Medicamentos genéricos aún inspiran desconfianza entre partes involucradas

  • Estudio propone metodología para comparar regulaciones entre diversos países

  • En Brasil, mayor mercado de la región, solo 25% de medicamentos vendidos en farmacias son genéricos

Una nueva metodología que puede utilizarse para comparar las regulaciones de medicamentos genéricos entre los países ayudaría a aumentar su uso al facilitar  su legislación y  prescripción, según un informe reciente.

La metodología serviría par a superar la persistente desconfianza de los diferentes actores involucrados, desde el gobierno hasta la industria farmacéutica, profesionales de salud y consumidores, y que a la larga configuran las políticas relacionadas con estos productos en cada país.

“La promoción del uso de medicamentos genéricos puede ser un instrumento fundamental para la política farmacéutica nacional de los países, puesto que reduce el gasto en medicamentos y, a la vez, amplía el acceso a la atención de salud”.

 Pan American Journal of Public Health


“La promoción del uso de medicamentos genéricos puede ser un instrumento fundamental para la política farmacéutica nacional de los países, puesto que reduce el gasto en medicamentos y, a la vez, amplía el acceso a la atención de salud”, señalan los autores, en el artículo publicado en Pan American Journal of Public Health

Pese a ello, los expertos carecen de una hoja de ruta que les permita determinar los aspectos que deben evaluar y comparar de las políticas relativas a los medicamentos genéricos, subraya a la Agência FAPESP Elize Fonseca, investigadora de Instituto de Enseñanza a Investigación (Insper), en São Paulo, y coautora de la investigación

Aunque está centrado en el caso de Brasil —el mayor mercado latinoamericano del sector— el  artículo describe una metodología que puede usarse para comparar las regulaciones sobre medicamentos genéricos entre distintos países de Latinoamérica.

“En la actualidad cada país tiene un tipo de regulación diferente, lo cual termina creando una barrera comercial. Pero contestando las cuatro preguntas clave [sobre
equivalencia, embalaje, prescripción y reemplazo] podemos arribar a una mayor comprensión de la regulación de cada país”, dice Fonseca.

El estudio detectó una serie de conflictos entre el gobierno, las compañías farmacéuticas y los consumidores brasileros. Ello, porque la regulación de medicamentos “es una cuestión técnica, pero también política”, anota la investigadora.

Por ejemplo, sólo una cuarta parte de los medicamentos que se venden en farmacias de Brasil son genéricos, pese a que desde 1999 el país promueve la prescripción y uso de este tipo de productos.

En cuanto a prescripción, si bien en el Sistema Único de Salud (SUS) existe obligación de recetar medicamentos por su denominación genérica, un estudio de 2006, incluido en la investigación, encontró que 44 por ciento de profesionales de la salud del SUS de ocho ciudades brasilera señalaron que los medicamentos genéricos no eran tan confiables. Y, entre los que sí confiaban en ellos, un 17 por ciento no los prescribía.

El estudio, realizado con apoyo de FAPESP, se basó en datos del propio gobierno brasileño, recogidos entre 2007 y 2015, y en más de 400 artículos científicos y periodísticos, lo que se complementó con entrevistas a 60 reguladores y funcionarios de gobierno que participaron en la elaboración e implementación de las políticas de medicamentos genéricos en Brasil.

Otro importante aspecto analizado fue el de la bioequivalencia, que implica comprobar que tanto el medicamento genérico como el de marca sean iguales.

“Antes de la aprobación de la ley de genéricos [1999], las industrias farmacéuticas brasileñas podían copiar los medicamentos de referencia sin presentar ninguna prueba de equivalencia terapéutica. La exigencia de bioequivalencia sacó del mercado a varios productores que no lograron adaptarse a las exigencias de la nueva regulación”, dijo Fonseca. Tras señalar que en el sector farmacéutico “la competencia es fundamental para hacer que los precios de los medicamentos bajen”, señala que cuando se restringe la cantidad de competidores, el precio puede subir, limitando el acceso de la población a los medicamentos.

Para evitarlo, a partir de 2000, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) creó diversos instrumentos de apoyo a los fabricantes de genéricos para estimular el registro de estos productos en Brasil y brindó apoyo continuo a las empresas locales.

Así logró crear capacidad para realizar en el país las pruebas de bioequivalencia que antes se hacían fuera. Actualmente, el 87,6 por ciento de estas pruebas se realizan en Brasil, y las regulaciones brasileñas son muy rigurosas al respecto en comparación con otros países de la región, comprobó la investigación.

Ahora, Fonseca y la otra coautora de la investigación, Ken Shadlen, de la Escuela de Economía de Londres, esperan estudiar caso por caso cómo funciona la regulación de genéricos en Chile, Colombia, Argentina y México para entender las relaciones comerciales en la región.

Tomado del Boletín de la Agência FAPESP  y editado por el equipo editorial de América Latina y el Caribe de SciDev.Net

Enlace al artículo en Pan American Journal of Public Health