América Latina y el Caribe

  • Transferencia tecnológica, tema protagónico en APEC

    Zoraida Portillo

    29/11/16

De un vistazo

  • Reunidos en Perú, líderes de economías de Asia-Pacífico resaltaron relieve de cooperación tecnológica

  • Esta cooperación bilateral o multilateral estuvo en las agendas de los 21 países

  • Para Latinoamérica, el reto es asegurar que la transferencia tecnológica aporte conocimientos

[LIMA] Tecnología fue una de las palabras más escuchadas en los pasillos y conferencias de la Cumbre Empresarial y la 24° Reunión de Líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) realizadas en la capital peruana (17-20 noviembre).

Aunque el tema era crecimiento de calidad y desarrollo humano —o precisamente por ello—, la cooperación tecnológica bilateral o multilateral estuvo en todas las agendas de los representantes de las 21 economías que conforman la APEC y, en muchos casos, se concretaron en acuerdos de colaboración.

Consultado por SciDev.Net, José Sam, presidente del Grupo Samcorp y del Foro Chino-Latinoamericano resumió así su importancia: “sin tecnología no hay estados modernos”.

Pero, ¿cuáles son los retos que se plantean en este campo para los tres países latinoamericanos representados en la APEC (Chile, México y Perú) y, a través de ellos, para una región que está a años luz del desarrollo tecnológico de las economías asiáticas (por no mencionar Rusia o Estados Unidos)?

“Hay que pensar en temas de interés para América Latina y el Caribe. Cada país tiene que identificar sus necesidades y prioridades tecnológicas”, recomienda Cam.

Sin embargo, el riesgo de una transferencia tecnológica que no aporte generación de conocimiento y, por el contrario, cree más dependencia o un intercambio desigual está latente, especialmente cuando se toman en cuenta algunas cifras reveladas durante las reuniones de Lima.

Así, el promedio de inversión en innovación tecnológica en los países asiáticos equivale al 3 por ciento del PBI. Por ejemplo, Japón invierte en este rubro 3,47 por ciento, mientras Corea del Sur destina más del 5 por ciento a investigación, desarrollo e innovación (I+D+i).

En ambos países, el papel del sector empresarial es clave: alrededor de 75 de la inversión en I+D+i proviene del sector privado, principalmente de las grandes corporaciones empresariales.

Hay que pensar en temas de interés para América Latina y el Caribe. Cada país tiene que identificar sus necesidades y prioridades tecnológicas.

José Sam, presidente del Grupo Samcorp y del Foro Chino-Latinoamericano


En comparación, el promedio destinado a innovación en América Latina y el Caribe es 0,4 por ciento del PBI, con países como Perú que solo invierte 0,08 por ciento, según reveló Gisella Orjeda, presidenta del Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Además, según el Banco Interamericano de Desarrollo, el financiamiento de I+D+i en nuestra región proviene básicamente de fondos públicos. 

“La creación y transferencia de tecnología es un asunto complejo que requiere de determinación estratégica, políticas públicas, instituciones intermedias y capacidades a nivel de la empresa y de los individuos”, comenta a SciDev.Net. Santiago Roca, director del Centro de Propiedad Intelectual, Competencia, Consumidor y Comercio de la Universidad ESAN (Perú).

“No se puede esperar relaciones de igualdad en el tema de la tecnología. Uno tiene que comprender que el que crea la tecnología quiere mantener el control y dominio para beneficiarse de ella. Hará generalmente lo imposible para que otro no pueda imitarlo y solo cuando la otra parte logre darse cuenta de la técnica o pague por ella, la transferirá o difundirá”, prosigue.

Lo cierto es que al interior de la APEC existe ya un grupo de trabajo que elabora una agenda de tecnología para la región Asia-Pacífico. Según Oscar Malca, vicedecano de Negocios Internacionales de la Universidad del Pacífico (Perú), “busca establecer un plan para desarrollar mayor cantidad de productos a través de una más amplia cooperación en transferencia tecnológica, especialmente con los países asiáticos, cuyas agendas también contemplan este punto específico”.

Sin embargo, luego de escuchar varias de las conferencias, mi impresión es que la tecnología estuvo demasiado sesgada hacia el mercado, en desmedro, por ejemplo, de su uso para mejorar la inclusión social o educativa. Quizás la excepción fue la intervención de Mark Zuckerberg y su propuesta de llevar conectividad a zonas remotas del Perú con el dron Aquila, pero que se inscribe más en el tema de las TIC y la conectividad.

“Si se diera un sesgo pasivo demasiado orientado al mercado, no avanzaremos; siempre seremos totalmente dependientes”, advierte Roca.

“Un énfasis mas inclusivo pasa necesariamente por la fijación de prioridades, la articulación y coherencia de estas al sistema tecnológico nacional, y la determinación de trabajar y aprovechar cuanta posibilidad se presente, incluyendo aquellas que permiten los acuerdos de cooperación en creación y transferencia tecnológica de gobierno a gobierno, y aquellos establecidos en el APEC y otros organismos multilaterales como la OMC, UNCTAD y WIPO”, concluye. 

Presentación de Mark Zuckerberg en Reunión APEP Lima