América Latina y el Caribe

  • Brasil: bajo nivel internacional de revistas científicas

    Fred Furtado

    21/11/13

De un vistazo

  • Brasil aumenta su producción científica pero no logra elevar sus revistas centíficas a categoría internacional

  • Estudio que compara a Brasil con China, Corea del Sur, India, Rusia y Sudáfrica, revela que el país queda en quinto lugar en citaciones internacionales

  • Una razón es que los científicos de Brasil publican pocos artículos en inglés

[RIO DE JANEIRO] Pese a su creciente producción científica, Brasil está quedando atrás de otros países emergentes en el esfuerzo por elevar sus revistas científicas a una categoría internacional.
 
Así concluye un estudio que comparó la visibilidad internacional de las revistas científicas de Brasil, China, Corea del Sur, India, Rusia y Sudáfrica. Este fue presentado en Sao Paulo (24 de octubre) durante la conferencia de celebración de los 15 años de la Red SciELO, una base de datos de producción científica.
 
El trabajo analizó dos parámetros: el número de citaciones internacionales a artículos publicados en revistas de los seis países y cuánto publican otras naciones en esas revistas.

“Brasil es el que menos publica en inglés entre la seis naciones, con apenas 50 por ciento de sus revistas científicas en inglés”.

Rogério Meneghini

Los datos cubren 2010 y 2011 y fueron obtenidos del banco de datos de producción científica Web of Science, de Thomson Reuters.
 
En cuanto a las citaciones internacionales, Brasil ocupa el quinto lugar, detrás de Corea del Sur, China, India y Sudáfrica, respectivamente.
 
Para Rogério Meneghini, director científico de la Red SciELO y autor del estudio, la diferencia entre Brasil y los otros países está en la disponibilidad de publicaciones en inglés.
 
“Nuestro país es el que menos publica en ese idioma entre la seis naciones, con apenas 50 por ciento de sus revistas científicas en inglés”, revela Meneghini a SciDev.Net. “Esto reduce la visibilidad de los artículos, ya que los investigadores extranjeros que no saben portugués se ven imposibilitados de acceder a los trabajos”.
 
Cuando el análisis de impacto internacional es hecho solo con las citaciones a artículos publicados en inglés, Brasil sube al tercer lugar, detrás de Corea del Sur y China, y seguido por India, Sudáfrica y Rusia.
 
“Hay necesidad de publicar en inglés, pero es importante preservar la lengua materna de la ciencia. Lo ideal sería que un mismo artículo existiera en dos versiones”, explica Meneghini. El experto agrega que muchas revistas científicas nacionales sirven para drenar la producción científica del país y abordar asuntos que generalmente son de interés específico de aquella nación.
 
Para Jacqueline Leta, coordinadora del Laboratorio de Información y Métricas en Ciencia y Tecnología de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), además de tener contenido en inglés para que las revistas brasileñas lleguen a más lectores en cualquier parte del mundo otras características fundamentales son “tener un cuerpo editorial especializado, disponibilidad en internet y estas indexadas en una base de datos como Web of Science o Scopus”.
 
La dispersión de revistas científicas brasileñas (alrededor de 8 mil) y la baja colaboración con investigadores extranjeros también explican las bajas citaciones, dijeron expertos en la conferencia.
 
“Precisamos internacionalizar nuestros periódicos para que nuestra ciencia sea reconocida y no esté a merced de las revistas del primer mundo”, dice Meneghini.