América Latina y el Caribe

  • Además del zika, el Aedes aegypti es transmisor del dengue y la chikungunya, que también producen microcefalia.

  • Microcefalia en Brasil: no solo el zika es culpable

    Rodrigo de Oliveira Andrade

    08/10/19

De un vistazo

  • Casi todos los casos de microcefalia ocurridos en Brasil en 2015-16 se atribuyeron al zika

  • Pero la pobreza, el poco acceso a servicios de salud y otros factores también habrían contribuido

  • Un aumento de 1 por ciento en el PIB per cápita, disminuye en 0,37 puntos incidencia de microcefalia

Un nuevo estudio halló evidencias de la relación entre la alta incidencia de casos de microcefalia presentados en recién nacidos de algunas regiones de Brasil durante el brote de zika ocurrido hace 3 años y las características ambientales, demográficas y socioeconómicas de sus lugares de nacimiento.

El nivel de cobertura de los servicios de salud, el tamaño y la capacidad de movilización de la población de los municipios más pobres del país estarían asociados a esos casos de microcefalia, condición en que los niños nacen con una cabeza demasiado pequeña para el tiempo de gestación, según un estudio publicado en PLoS One.

En opinión de los autores, estos hallazgos pueden ayudar a perfeccionar la capacidad del gobierno de anticipar aquellas regiones que podrían enfrentar un alto volumen de casos de la enfermedad en el futuro como resultado de un pico previo en la incidencia de zika, y respaldar intervenciones de emergencia más apropiadas.

“Este es un estudio epidemiológico importante para Brasil, ya que indica que la microcefalia, una malformación cerebral severa que afecta la calidad de vida de los pacientes y sus familias, es más frecuente en municipios más pobres”, dice a SciDev.Net Patricia Garcez, bióloga del Centro de Ciencia de la Salud de la Universidad Federal del Rio de Janeiro, quien no participó en el estudio.

“Este es un estudio epidemiológico importante para Brasil, ya que indica que la microcefalia, una malformación cerebral severa que afecta la calidad de vida de los pacientes y sus familias, es más frecuente en municipios más pobres”.

Patricia Garcez - Centro de Ciencia de la Salud de la Universidad Federal del Rio de Janeiro


“Los hallazgos nos sugieren que es posible restringir la acción del virus evitando su proliferación, eliminando los insectos vectores, por ejemplo. Pero la identificación de otros factores relacionados con una mayor prevalencia del síndrome ayudaría también a prevenir la aparición de nuevos casos de microcefalia”, añade.

Prácticamente todos los 2,229 casos de microcefalia registrados entre 2015 y 2016 en Brasil fueron atribuidos a la infección por el virus zika adquirido por la madre en los primeros meses de gestación, pero a la luz de estos hallazgos esa relación podría estar sobreestimada, según los autores del estudio.

Con el fin de tratar de entender por qué la incidencia de microcefalia había sido más intensa en algunas regiones del país que en otras, también afectadas por el virus zika, investigadores brasileños desarrollaron un modelo geoespacial y lo alimentaron con datos epidemiológicos sobre los casos de zika y microcefalia registrados entre enero y diciembre de 2016 en Brasil.

Luego cruzaron estos datos con informaciones sobre la estructura urbana de 5,560 municipios brasileños, incluyendo sus condiciones ambientales, de movilización, vivienda, saneamiento e infraestructura. Los investigadores también se basaron en datos sobre el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita de cada ciudad.

Microcefalia agencia brasil
La cantidad de niños nacidos en Brasil con microcefalia atribuidos al zika podría estar sobredimensionada a la luz de nuevas evidencias.
Crédito de la imagen: Sumaia Villela/Agência Brasil.

Tras cruzar todos esos parámetros, verificaron que la microcefalia también está relacionada con el nivel de desarrollo económico de cada región y por lo tanto no todos los casos se explican solamente por la infección por el zika.

“Por cada aumento del 1 por ciento en el PIB per cápita, la incidencia de microcefalia disminuye en 0,37 puntos”, señaló a SciDev.Net el economista Pedro Amaral, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Federal de Minas Gerais y uno de los autores del estudio.

Explicó que el efecto de un mayor PIB per cápita en la incidencia de casos de microcefalia puede estar relacionado con “una menor tasa de desnutrición y un mejor conocimiento de los efectos del abuso de drogas durante la gestación, que son posibles causas de microcefalia”.

Según los expertos, los factores sociodemográficos contribuirían a una propagación más fácil de otras infecciones que también pueden provocar microcefalia, como la rubeola, el citomegalovirus, la meningitis por toxoplasmosis y el VIH. Además, la correlación entre la cobertura de los servicios públicos de salud con la incidencia de microcefalia puede estar vinculada a un mejor diagnóstico e información sobre esta enfermedad.

A su vez, las ciudades con mejor infraestructura tendrían tasas reproductivas más bajas de mosquitos, especialmente Aedes aegypti, lo que disminuiría la probabilidad de infección de otros virus como el dengue o el chikungunya, que también pueden causar microcefalia. “La alta incidencia de microcefalia en la región noreste [la más afectada en el brote de zika de 2016] se debió justamente a la combinación de todos estos factores ambientales, demográficos y socioeconómicos”, dice Amaral a SciDev.Net. “El estudio ayuda a explicar por qué los casos de zika y microcefalia variaron tanto de una región a otra en Brasil”.

Para Jamille Gregório Dombrowski, parasitóloga del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad de São Paulo, que no participó en el estudio, los resultados corroboran lo que se ha observado en otros trabajos que muestran “que la gran cantidad de casos de microcefalia que hemos tenido en Brasil no solo se deben a la infección por el virus zika, sino también a otros factores epidemiológicos y ambientales que pueden estar actuando junto con la infección”.

Uno de esos estudios, realizado por su equipo de especialistas en 2018, verificó que la alta incidencia de casos de microcefalia en los estados del noreste de Brasil estaría asociada a otros factores más allá del aumento de infecciones causadas por el zika.

“Sin embargo, el trabajo trae un modelo matemático muy interesante que puede ayudar en la formulación de respuestas al problema de la aparición de microcefalia e infección por el virus”, dice a SciDev.Net.

“Esta herramienta es interesante porque puede usarse para predecir áreas de riesgo, favoreciendo así una mejor implementación de políticas públicas y, en consecuencia, intervenciones de salud más rápidas y más enfocadas”, añade.

Enlace al estudio completo en PLoS One