América Latina y el Caribe

  • En América Latina se han debido disminuir procedimientos ambulatorios, cirugías y sesiones de radioterapia para niños con cáncer debido a la pandemia de COVID-19.

  • Pandemia de COVID-19 amenaza tratamiento de niños con cáncer

    Lorena Guzmán Hormazábal

    01/07/20

De un vistazo

  • Encuesta en 20 países de la región analizó el impacto de la pandemia en niños con cáncer

  • Nueve de cada 10 especialistas consultados retrasó a aplazó consultas de vigilancia con sus pacientes

  • Aunque hasta abril las quimioterapias no habían sufrido retrasos, aumento de casos de COVID-19 sí habría impactado

Nueve de cada 10 especialistas en oncología pediátrica consultados en 20 países de América Latina retrasó o aplazó consultas de vigilancia con sus pacientes debido a COVID-19, mientras que entre 58 y 33 por ciento disminuyó procedimientos ambulatorios, cirugías y sesiones de radioterapia.
 
Así reveló un estudio publicado en The Lancet Oncology que analizó el impacto de la pandemia en niños con cáncer a través de una encuesta online realizada en abril entre 453 hematólogos oncológicos pediátricos de 20 países de América Latina.
 
Mientras países como Brasil, Perú y Chile parecen estar mantener una cuesta ascendente de casos, los especialistas estiman que las interrupciones o cancelaciones de tratamientos podrían aumentar, las recaídas en pacientes que suspenden sus operaciones serían más frecuentes y que la falta de consulta por nuevos casos tendría efectos graves en los nuevos pacientes.
 
En julio, los investigadores prevén publicar un segundo trabajo que analiza qué pasó durante el pico de la pandemia en Latinoamérica.
 
Según adelantó adelantó a SciDev.Net Essy Maradiegue, especialista del Departamento de Oncología Pediátrica del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (Perú) y coautora del estudio, si bien hasta ese momento la administración de quimioterapia no sufrido cambios moderados, resultados preliminares indican que con el aumento de casos de COVID-19 sí habría empezado a tener más problemas.
 

“La sobrevida de los niños con cáncer supera 80 por ciento, pero por la pandemia hay pacientes que están perdiendo la posibilidad de recuperación”.

Essy Maradiegue, Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (Perú)


Entre tanto, temor por el contagio o imposibilidad de asistir a los centros médicos por la cuarentena, interrupción del tratamiento y consultas reducidas al mínimo son parte de las consecuencias de COVID-19 en los niños con cáncer.

Los especialistas advierten que aún es muy temprano para determinar si esta situación impactará en la sobrevida de los pacientes y en la evolución de su enfermedad.
 
Si bien los niños tienen pocos o ningún síntoma cuando se contagian de COVID-19, aquellos que tienen cáncer tienen mayor riesgo. Por eso, evitar el contagio con el virus es prioritario. El problema es que ese cuidado está provocando la alteración de sus tratamientos oncológicos.
 
Entre los tratamientos que han sido alterados, por ejemplo, 58 por ciento de los médicos consultados vio disminuidos los procedimientos ambulatorios. En tanto, 45 por ciento tuvo cancelaciones de cirugías de cáncer y el 33 por ciento de las sesiones de radioterapia.
 
“La sobrevida de los niños con cáncer supera 80 por ciento, pero por la pandemia hay pacientes que están perdiendo la posibilidad de recuperación”, dijo Maradiegue por video llamada de WhatsApp a SciDev.Net.
 
Fuente: Vasquez, Liliana et al, The Lancet Oncology.

Maradiegue contó que el hospital de su instituto en Perú ya no está recibiendo a sus pacientes para el tratamiento del cáncer porque el espacio fue reconvertido para pacientes oncológicos con COVID-19.
 
Hasta el momento, Perú —el sexto país con más contagios en el mundo y el segundo en Latinoamérica— tiene una tasa de mortalidad de COVID-19 en niños con cáncer de 9,5 por ciento, señaló.
 
En Brasil, el segundo país con más contagios de COVID-19 a nivel global y el primero en Latinoamérica, la mayoría de los pacientes no han cambiado su plan de tratamiento, dijo por correo a SciDev.Net Andrea Cappellano, investigadora de GRAACC - Universidad Federal de San Pablo y co-autora del estudio.
 
“Sin embargo, hemos visto una reducción en el diagnóstico de casos nuevos, lo que se podría traducir, en el futuro, en una mayor diseminación de la enfermedad y con menor posibilidades de recuperación”, agregó.
 
Asimismo, 73 por ciento de los profesionales encuestados aseguró que se habían reducido los transplantes de médula ósea. En tanto, 36 por ciento dijo que hubo modificaciones de los regímenes de quimioterapia debido a la escasez de medicamentos.
 
Si bien muchas de las consultas o las sesiones de seguimiento se están haciendo vía teléfono o telemedicina, hay otros procedimientos que han requerido un cambio drástico en su manejo.
 
En Chile, “los niños que se hospitalizan ya no pueden estar con sus padres”, cuenta Verónica Contardo, pediatra infectóloga del Hospital Roberto del Río y académica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, y quien no fue parte del estudio. Esta estricta medida se tomó para proteger a los niños y al personal de salud. Chile es el séptimo país con más contagios en el mundo y el tercero en Latinoamérica.
 
El proceso no ha sido fácil tanto para los padres como para los niños, agregó la especialista. Mientras algunos padres se negaron a hospitalizar a sus hijos para no dejarlos solos aunque eso les niegue el tratamiento, los niños comenzaron a reaccionar negativamente a las hospitalizaciones. Para disminuir el impacto se está trabajando con el apoyo de psicólogos.
 
Otro de los hallazgos del estudio fue que en los países con mayor gasto en atención médica y con tasas de incidencia y letalidad de COVID-19 más bajas, los médicos estimaron que la pandemia no afectaría a los niños con cáncer. Esto se debería a una mayor confianza en sus sistemas de atención de salud.
 
> Enlace al estudio en The Lancet Oncology